domingo, 21 de septiembre de 2008

INDICE TEMÁTICO

Parte 1.-

Base bíblica de la consejería.
¿Cuál es nuestra responsabilidad hacia el consejo?
El consejo de Dios y el consejo humanista.
El elemento humano como transmisor del consejo.
Efectos del consejo sabio
¿por qué de un ministerio de consejería en la Iglesia Local?

Parte 2.-


Naturaleza del consejo

¿Qué es aconsejar? : Niveles de compromiso.
a. Consejos en forma de sugerencias
b. El consejo propiamente dicho
c. El dictamen


Proceso en el acto de aconsejar.
a. Acercamiento
b. Comunicación
c. Comprensión
d.. Identificación
e. Por último, el consejo.

Parte 3.-

Ética para el ejercicio del ministerio de aconsejamiento.
a. ¿Qué es ética?
b. Reglas en el proceso de aconsejamiento
c. Diferencia entre guiar y manipular.
1) El consejero en relación al aconsejado.
2) Diferencia entre guiar y manipular.


Factores que hay que observar para ejercer un ministerio de
aconsejamiento integral y práctico
.
a. Lo que atañe al consejero.
b. Conocimiento de la problemática humana.
c. Razones por la cuales Dios permite los problemas

Parte 4.-

¿Cómo establecemos un problema?
Procedimiento: estrategias.

Parte 5.-

La Biblia como base del consejo.
La Revelación descubre el Ser de la persona.

Parte 6.-

La mente
Los afectos
La voluntad


Parte 7.-


La conducta.-

¿Qué es la conducta
La naturaleza de la conducta.

Parte 8.-


La depresión.

¿Qué es la depresión?
Causas de la depresión
Efectos de la depresión
Solución de la depresión

Parte 9.-


La consejería en la Iglesia Local.

Razones.-
Responsabilidad del consejero
Niveles de consejería dentro de la Iglesia Local

EL LÍDER COMO CONSEJERO

Parte 1.

1. Base bíblica de la consejería:

La base del consejo tiene que estar fundamentado en Dios y su Revelación. La Biblia es la fuente de todo consejo sabio y apropiado para el hombre cualquiera que sea su situación. Ella es Palabra de Sabiduría por excelencia:

“En Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia’ Job 12:13

Fíjese en las tres características del “consejo de Dios”:
1. sabio,
2. poderoso,
3. inteligente.


Por el fluir de Dios, Su consejo es:
1. inmutable. Hebreos 6:17
2- permanece. Salmo 33:11
3. guía. Salmo 33:24
4. alumbra la mente. Proverbios 20:18
5. endereza el camino. Job 33:16-18
6. ordena la mente. Proverbios. 20:18

2. ¿Cuál es nuestra responsabilidad hacia el consejo de Dios?.- Aún cuando el consejo de Dios venga a través de sus instrumentos humanos, el hombre tiene una responsabilidad y es la de estar dispuesto para considerar lo que Dios le dice. Para esto el hombre debe:

a. Escucharlo. Proverbios 18:20
b. Adquirirlo. Proverbios 1:5
c. Recibirlo. Proverbios 13:1
d. Tomarlo. Proverbios. Prov. 24:32
e. Atenderlo. Proverbios 8:13
f. Retenerlo. Proverbios 4:13
g. Guardarlo. Proverbios 5:2

3. En contraste con el consejo de Dios, está el consejo humanista, procedente de la sabiduría humana y no la de Dios:

a. Aunque parezca bueno no honra a Dios no le da la gloria a él:
“Destruiré la sabiduría de los sabios, y frustraré la inteligencia de los entendidos. ¿Dónde está el sabio?, ¿dónde está el escriba?, ¿dónde está el que discute asuntos de este mundo?, ¿acaso no ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Puesto que el mundo, mediante la sabiduría, no conoció a Dios a través de las obras que manifiestan su sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación”
“Pero por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación y redención para que, como está escrito: ‘El que se gloría, gloríese en el Señor’. 1 Corintios 1:18-21 y 30-31

b. Es bienaventurado el que “no anduvo en consejos de malos” Salmo 1:1
c. Es engañoso. Prov. 12:15
d. Debe estar lejos de nosotros. Job 21:16
e. Trae vergüenza. Prov. 13:8
f. Trae quebrantamiento de espíritu. Proverbios. 15:4
g. Queda frustrado el que los sigue. Proverbios 15:22
h. Es un necio el que sigue consejos de hombres. Proverbios 15:5
i. Trae fatiga y confusión. Isaías 47:13-15

Ejemplos: Simeón y Leví. Génesis 49.5-6; Balaam Números 31:16,

“Porque son nación privada de consejos y no hay en ellos entendimiento. ¡Ojalá fueran sabios, comprendieran esto y se dieran cuenta del fin que los espera...” Deuteronomio 32:28-29

4. El consejo es transmitido a través del elemento humano y usa como vehículo las palabras para su efecto: Dios siempre ha utilizado al hombre para hacer algo por el hombre. En el caso el consejero cristiano, éste tiene que saber que recae una responsabilidad grande en su trabajo de ayudar y orientar a aquellos que necesitan una palabra orientadora. Es bueno que sepa lo que la Biblia dice sobre la administración de las palabras como instrumento de ayuda.
a. La Biblia nos llama la atención a no hablar mucho, sino lo necesario.
Eclesiastés 5:7; 6:11; Proverbios 10:19.
b. Es necesario evitar palabras vanas y sin sentido ni fundamento. Proverbios 14:3
c. No precipitarse para proferir palabras. Job 6:3
d. Debemos hablar con rectitud y eficacia. Job 6:25
e. Debemos evitar palabras inútiles. Job 15:3
f. Debemos hablar con el corazón. Job 22:22
g. Debemos hablar con sabiduría y evitar palabras sin sentido. Job 34:35
h. Debemos darla a su tiempo. Prov. 15:23

5. Efectos del consejo sabio:
a) Enderezan al que tropieza. Job 4:3-4
“Tu enseñabas a muchos, y fortalecías las manos debilitadas; con tus
palabras sostenías al que tropezaba y afirmabas las rodillas que
decaían”.
b) Traen aliento y consuelo. Job 15:11 y 16:5
“¿En tan poco tienes el consuelo de Dios y las amables palabras que
se te dicen?
“Pero os alentaría con mis palabras y el consuelo de mis labios
calmaría el dolor”
c) Por esto el que está mal, no está en capacidad de aconsejar: Job 6:2-3
“¡Ojalá pudieran pesarse mi queja y mi tormento y fueran puestos
igualmente en balanza!. Pesarían ahora mas que la arena del mar,
por eso mis palabras han sido precipitadas!”

6. ¿Por qué de un ministerio de consejería en la Iglesia Local.-
Lo primero que podemos decir es que es bíblico:
a. En el A. T. Los reyes tenían sus consejeros que los orientaban el
asuntos del reino. 2 Sam. 15:12; 2 Rey. 25:19; Esdras 7:15; etc.
b. La Biblia nos habla del consejo dado por grupos de consejeros. Prov. 11:14; 15:22; 24:6
c. Dentro de la Iglesia se practicaba la consejería. Mat. 18:15-18; Hechos 3:1-3; 1 Cor 6:1-5; Rom. 15:14; etc.


7. Lo otro es que hay un mundo desorientado buscando dirección y gentes
utilizadas por Satanás para desviar, confundir y destruir. 2 Tim. 4:3

NATURALEZA DEL CONSEJO

Parte 2.
Naturaleza del consejo.-

El LÍDER CONSEJERO trata con personas de todas clases, por lo cual los problemas en que tiene que ayudar son disímiles y complejos. Por regla general, todo aquél que confronta una situación difícil se encuentra desorientado e incapacitado para de por sí ver la solución del problema. Las personas se allegan al ministro consejero, porque esperan tener de él una palabra ayudadora y orientadora. Esto implica una responsabilidad muy grande, porque la persona coloca en nuestras manos, por decirlo así, el destino o curso que las cosas han de tomar o las decisiones que tiene que hacer. Esta realidad involucra la necesidad de que como ministradores conozcamos el arte de aconsejar y los procedimientos mas acertados para ayudar. Para esto, analizaremos algunos aspectos:

1. ¿Qué es aconsejar? ¿que es un consejo?

La definición del Diccionario de la Lengua sobre “consejo” es: “Parecer o dictamen que se da acerca de un asunto”. Sin embargo, aunque esto es real en principio, a la vez, desde el punto de vista ministerial, el acto de aconsejar es algo más complejo porque se presupone un objetivo constructivo con el consejo que da.


En este caso, pudiéremos definir el acto de aconsejar como el parecer u opinión que se le da a una persona con relación a la problemática que presenta para ayudarla a tomar una decisión que la oriente, beneficie y solucione.

1. Niveles de compromiso.- Según las características del problema planteado, el que ministra debe tener la suficiente percepción y sabiduría para conocer cual es el grado de compromiso que debe aportar cuando expresa su parecer. Las preguntas que tiene que hacerse serían: ¿Cuáles son las características del problema? ¿cuál es el alcance del consejo? ¿qué grado de compromiso involucra las palabras del consejero? ¿qué tipo de persona es la aconsejada? ¿la conocemos, no la conocemos? ¿es discreta, no lo es? ¿están involucradas otras personas? Teniendo en cuenta todas estas preguntas el acto de aconsejamiento tiene tres niveles:

Œ Consejos en forma de sugerencias.- En una idea o sugerencia, se transfiere la mayor responsabilidad de decisión al aconsejado. Esto hace que él tenga que analizarla. Le ayudamos a activar la mente para que defina lo que le conviene o no. Nosotros sólo le servimos de apoyo. Una sugerencia no es una opción definitiva, sino una posibilidad entre otras.
Un ejemplo de este tipo de aconsejamiento lo tenemos en 1 Corintios 7. Pablo está haciendo algunas recomendaciones sobre asuntos sobre lo cual fue consultado (7:1). A la hora de aconsejar él fue muy parco. El problema no era fácil y no quería tomar o asumir definitivamente la responsabilidad de decir: “Hagan esto o aquello”. Solo se remite a dar algunas sugerencias, haciendo caer la carga de la decisión sobre aquellos que le preguntaban. Las siguientes expresiones dan esa connotación. Ej.: “Bueno le sería al hombre....etc.” v. 1; “Pero esto lo digo mas como concesión que como mandamiento...” vs. 6:1, “a los demás yo os digo, no el Señor...” v. 12; “En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor, pero doy mi parecer...” v.25; “Esto os digo para provecho, no para tenderos lazo...” v. 35; “Pero, a mi juicio...” v. 40.

 El consejo propiamente dicho.- El consejo es una palabra orientadora donde el consejero toma la mayor parte de la responsabilidad, en los casos en que el aconsejado se encuentra tan turbado o afectado que no sea capaz, por él mismo, encontrar la solución; o se encuentre indeciso entre dos opciones.
Escribiéndole a los Corintios, Pablo les da una serie de razones por las cuales ellos debían ofrendar “para los santos” (2 Cor. 9:1), por lo cual dice: “En esto doy mi consejo porque esto conviene a vosotros...” (2 Cor. 8:10).
Cuando se toma la iniciativa para orientar por medio de un consejo, al igual que hizo Pablo en esta ocasión, después de haber analizado las características de la problemática, debe dar razones lógicas, aceptables, viables y beneficiosas que constriñan a la o las personas involucradas a actuar de su propia voluntad. (2 Cor. 8:18).

Ž El dictamen.- Es el consejo que se da en forma de orden o mandato. En estos casos el aconsejado se encuentra extremadamente turbado; asume una actitud obstinada y no discierne entre el beneficio o perjuicio que le traerá la decisión a tomar. En esta situación el consejero requiere cierto grado de autoridad para constreñirlo a reaccionar y tomar la decisión correcta. En estos casos interviene el grado de autoridad que tenga el consejero. Esto se aplica, muy especialmente entre personas que los ligue ciertos vínculos familiares.
En Éxodo cap. 18 hay un ejemplo de este tipo de aconsejamiento.: Jetro, sacerdote de Madian, el suegro de Moisés, se propuso hacerle una visita a su yerno, movido por las maravillas que Dios había hecho para la liberación del pueblo y para llevarle o devolverle a Séfora su mujer y sus hijos. Al otro día de su llegada, Jetro se dio cuenta que la actividad desplegada por Moisés a causa de su excesivo trabajo lo iba a llevar al borde del colapso. Las siguientes expresiones nos revelan la magnitud del peligro en que estaba Moisés de caer en la depresión: “El pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde” (Éxodo 18:13); “Por qué te sientas tú solo...” (v. 14); “No está bien lo que haces. Desfallecerás del todo tú y también este pueblo” (v. 17); “...el trabajo es demasiado pesado para ti...” (v. 17). Ante esta situación Jetro le dice: “Oye mi voz y yo te aconsejaré y Dios estará contigo” (v. 19). Y sin esperar más, con la urgencia requerida por la necesidad, Jetro aconseja a Moisés y le da una serie de medidas a tomar para “...aliviar su carga...” v. 22.
Lo mas hermoso de todo fue la respuesta rápida y positiva de Moisés: “Oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que él le dijo”. (v. 24)

2. Proceso en el acto de aconsejar.- Hay cuatro pasos que deben darse:

Œ Acercamiento.- Lo contrario es aislamiento. Cuando digo acercamiento, puede ser, ya sea de parte del necesitado, como de parte del consejero. Los dos casos pueden darse. En ocasiones la persona necesitada se da cuenta y decide buscar el consejo. En ocasiones es todo lo contrario, tiende a huir, a aislarse. Es éste caso es el consejero el que tiene que conocer como obrar para poder ayudar.

La persona que se decide buscar el consejo, está en mejor disposición para hablar y escuchar. Claro, que esto no decide, necesariamente la aceptación del consejo. Sin embargo, esta posición lo coloca en una actitud ventajosa y por regla general, aceptan y solucionan su situación. Aunque, con todo, pueden llegar a rechazar, por conveniencia el consejo que le dan.
Como ejemplo positivo la Biblia nos habla del caso de Ezequias. (1 R ey. 18 y 19). Senaquerib invade a Judá. Ante el avance de las tropas enemigas Ezequias toma la mala decisión de pagarle tributo pensando que de esta forma se iba a librar de Senaquerib. Sin embargo Senaquerib se agranda y decide tomar a Jerusalén. Esta situación llevó a la crisis extrema a Ezequias y su pueblo descritas por sus mismas palabras: “Este día es día de angustia, de reprensión y de blasfemia, porque los hijos están a punto de nacer y la que da a luz no tiene fuerzas.” (1 Rey. 19:3). Él, por su propia iniciativa pide ayuda a Isaías el profeta. Es el momento de recibir palabra de ayuda y aliento las cuales recibe de Isaías. Ezequias toma fuerza, levanta su ánimo y fe, desplaza el temor y se apoya en la promesa de Dios. (19:14-16). Aquí tenemos un caso de una persona que llamó para pedir consejo, lo recibió, obedeció y triunfó.

Como ejemplo negativo tenemos el caso de Roboán. (1 Rey. 12). La congregación de Israel pidió a Roboam que aliviara la carga de impuestos que eran insostenibles por el pueblo, brindándole a cambio fidelidad y servicio. Roboam pidió tiempo para responder y de iniciativa propia fue a consultar a los ancianos, consejeros asesores de su padre Salomón diciéndoles: “¿Cómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo?. Ellos hablaron así: “Si te pones al servicio de este pueblo, lo sirves y le respondes con buenas palabras, ellos te servirán par siempre”. Pero él desechó el consejo que los ancianos le habían dado, y pidió consejo a los jóvenes que se habían triado con él y estaban a su servicio. Y les preguntó: ¿”Cómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo que me ha hablado diciendo: ‘Alivia en algo el yugo que tu padre nos impuso?. Entonces los jóvenes...le respondieron:...así les hablarás: ...’El menor de mis dedos es más grueso que la cintura de mi padre. Ahora pues mi padre os cargó con pesado yugo, pero yo lo haré mas pesado aún; mi padre os castigó con azotes; pero yo os castigaré con escorpiones... Así no oyó el rey al pueblo”. (1 Reyes 11:1-16). ¿Cuál fue el resultado?: El reino se dividió.

Los otros: aquellos que deciden aislarse, por regla general se encuentran frustrados, quizás por intentos anteriores en la búsqueda, y al ser mal encaminados o mal orientados, han fracasado y piensan que sus males no tienen remedio. Por estas razones huyen, rechazan un encuentro, rechazan un consejo.

Si tenemos marcado interés en ayudarlos, hay que acercarse, buscarlos, tratar con ellos con amor y comprensión y con un verdadero espíritu de ayuda paciente. Es difícil que la persona corresponda a primera instancia, pero con la ayuda de Dios y un poco de insistencia amigable, es posible que corresponda, a la postre, al interés del consejero en ayudarlo. Es necesario siempre permitirle a Dios que haga su obra. Para esto es necesario orar para que Dios cambie las cosas. Un ejemplo bíblico es el caso de los amigos de Job. Conocemos la historia. Job estaba en la más profunda de las depresiones. Aislado, encerrado en su casa sufriendo las consecuencias de su enfermedad recibe la visita de sus amigos.
En tierras lejanas, sus amigos oyeron la desgracia de Job y, conociendo la imposibilidad de este para salir de su encierro; entendiendo la necesidad en Job de ayuda y apoyo, son ellos los que toman la iniciativa para ir a Job y tratan, con sus consejos, de ayudar a Job. No vamos a cuestionar la efectividad de sus consejos, pero lo que podemos rescatar de ellos es, que tuvieron la suficiente sensibilidad para entender la necesidad de acercarse a su amigo en medio de su crisis.

“Tres amigos de Job, Elifaz, el tenamita; Bildad, el suita; y Sofar, el naamatita, al enterase de todo este mal que le había sobrevenido (a Job), llegaron, cada uno de su tierra habiendo acordado venir juntos, a condolerse de él y a consolarlo” (Job 2:11 al 13).

Hay otros que vienen al consejero pero ya tienen preconcebida su decisión. Cuando vienen al consejero, sólo es para ver si el consejo está acorde a lo decidido por él para salir con la conciencia más tranquila; y en el caso de que fracasen tener un “chivo expiatorio” a quien echarle la culpa. Pero cuando ellos ven que su decisión preconcebida no está acorde con el consejo, por regla general, rechazan y se van, no quieren sentir el peso de la responsabilidad que conlleva su aceptación.

Un caso típico de esta situación está en Jeremías 42 y 43: Un grupo de líderes de Judá buscan orientación y consejo del profeta Jeremías. Por las palabras con las cuales se dirigen a Jeremías, parecía que les movía un espíritu sincero al consultar al profeta:
“Acepta ahora nuestra súplica delante de ti y ruega por nosotros a Jehová tu Dios...para que Jehová tu Dios te indique el camino por donde debemos ir y qué debemos hacer” (42:2 y 3)
“Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová, nuestro Dios, al cual te enviamos, obedeceremos, para que, obedeciendo a la voz de Jehová, nuestro Dios, nos vaya bien” v. 6

A los diez días viene el consejo de parte de Dios a través del profeta:
“Así ha dicho Jehová...si permanecéis quietos en esta tierra, os edificaré y no os destruiré y os plantaré, y no os arrancaré...No temáis a la presencia del Rey de Babilonia, al cual tenéis miedo, no temáis de su presencia...porque con vosotros estoy yo para salvaros de su mano para libraros de su mano...” (vs. 8-12) (Lea el cap. Completo)

¿Cuál fue la reacción? (Cap. 43). Rebelión contra el consejo. “No obedecieron... a la voz de Jehová”. (43:4)

“Muchas veces los libró, pero ellos se revelaron contra su consejo y fueron humillados por su maldad” Salmo 106:43

De cualquier forma que sea, es necesario el acercamiento . Pero esto a veces no es fácil. A veces hay que buscar formas sabias o providenciales, de lo contrario es imposible la ayuda.

 Comunicación.- Con la persona que busca consejo, no hay tanto problema, ella misma se extrovierte, charla, expone, se sincera; dándonos la oportunidad de valorar, evaluar, preguntar y aconsejar. El problema mayor es con los “huidizos”. Por regla general se vuelven introvertidos; es difícil sacarles las palabras. Son evasivos, a veces y en la mayoría de los casos no son sinceros. Mienten y no desentrañan a cabalidad la naturaleza de sus problemas, impidiéndonos tener el suficiente elemento de juicio para aconsejarles.

A veces la comunicación con ellos es lenta y debemos tener paciencia. El hecho de contactar con ellos es una ventaja, pero no echemos a perder lo que hemos logrado, forzando a la persona a hablar. En estos casos hay que ganarse la confianza a través de diferentes encuentros, mostrarnos amigables y comprensivos, esperando, sobre todo, que Dios obre en esa vida. En cuanto comienza la comunicación fluida, la persona se va sintiendo en libertad, hasta que abre por completo su corazón.

Ž Comprensión.- Para poder ayudar, hay que comprender a la persona. Para esto hay que saber escuchar. En estas cuestiones, muchas de las soluciones, no está, tanto en lo que usted haga, sino en la capacidad que tenga la persona para sacarlo todo del corazón. Hay que dejar que hablen. Quizás han estado mucho tiempo autorreprimiéndose y lo que tienen dentro es una vorágine y es necesario abrirles “la canilla” para descomprimirlos. Además, sólo de esta forma es que el aconsejado te puede proveer de todos los datos y elementos de juicio para poder ayudarles a solucionar sus problemas. Hágale sentir que usted lo entiende. Dígaselo de vez en cuando. Con voz audible dígale: “Te entiendo”, “te comprendo”, “me hago cargo de tu situación”, “Me imagino lo que estás pasando”, etc. Cuando es propio y la tenga, dele la razón: “Si, así es”, “es verdad”. Estas palabras “mágicas” van a surtir un efecto muy positivo en la persona y como llaves van a abrir el corazón. Hay un dicho que reza: “Para un buen entendedor, pocas palabras bastan”

 Identificación.- En estos asuntos podemos convertirnos en oidores fríos, como los sicólogos profesionales, que producen soluciones frías; que no llegan al corazón. Este aspecto, más que palabras, es una actitud, donde se imparte todo el amor cristiano que sale de un corazón sincero.
Es algo que se transmite y la persona lo siente. Es afectividad contactando con afectividad. Esto se produce a niveles espirituales, y es aquí donde el consejero cristiano tiene que apelar a la obra del Espíritu Santo para que les haga sentir que tomamos partido con ellos en sus conflictos. Jesús se identificó con la naturaleza humana, para entendernos y ayudarnos. La identificación es el paso clave que conduce a un consejo acertado y va a sentir como suyo el consejo dado.
El ejemplo máximo lo tenemos en Cristo. El se identificó con el hombre caído de la gracia. Desde ese nivel y perspectiva , de igual manera que: “los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el impero de la muerte, esto es, al diablo”. Hebreos 2:14.
“Por cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados” (v. 17)

 Y por último, el consejo.- con relación a la entrega del consejo, se pueden adoptar dos posiciones sobre el momento o tiempo de aconsejar. A veces, y por el tiempo que estamos tratando con la persona, ha habido una identificación mutua tan estrecha, que el consejo sale ahí mismo. Ya Dios nos ha iluminado para saber que decir o como decir. Sin embargo, es bueno, en ocasiones, esperar un tiempo prudencial (de acuerdo a la urgencia de la necesidad) para buscar dirección de Dios y las palabras sabias que ayuden, orienten y edifiquen al necesitado.

“Instruidme, y yo callaré, hacedme entender en qué he errado. ¡Cuán
provechosas son las palabras rectas¡” Job 6:24-25

Quiero recordar que trabajamos con seres humanos, pero como seres espirituales necesitan una respuesta divina. Esta respuesta de Dios está, en primer lugar en la Biblia, que provee las enseñanzas necesarias, los consejos necesarios que se relacionan con toda la problemática humana. Esto implica una responsabilidad tremenda para el consejero. Lo que el hombre necesita es Palabra de Dios no palabra humana. El consejero no puede inventar nada. Para esto el consejero tiene que tener la Palabra de Dios en su corazón. Debe conocerla. Debe leerla. Debe estudiarla con la mente y el corazón, para que de éste salte, como una fuente, el agua de vida que calmará y matará la sed espiritual.
“La palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, enseñándoos
y exhortándoos unos a otros con toda sabiduría” Col. 3:16
En segundo lugar, para aquellos hechos puntuales, personales y de las experiencias subjetivas y objetivas que la vida acarrea, tenemos la necesidad de buscar la ayuda del Espíritu Santo de Dios. El Espíritu de Dios es especialista para tratar los problemas espirituales del hombre. Él conoce las intenciones más sutiles del corazón humano, cada pensamiento, él “pesa el corazón” y discierne los móviles internos. Lo secreto del corazón lo revela el Espíritu Santo por medio de los dones de revelación. El Espíritu Santo pone de manifiesto las causas ocultas. Causas a las cuales el psicólogo ni el parasicólogo pueden detectar, ya que para esto se hace necesaria la comunión íntima del Espíritu que trabaja solo con los hombres y mujeres regenerados por su mismo influjo.
“Pero si todos profetizan, y entra un indocto o in incrédulo, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros” (1 Cor. 14:24).
Quiero decir con esto que, todo consejero efectivo, tiene que depender de la obra del Espíritu para el ejercicio de la consejería, en la sabiduría que da del Espíritu para emitir el consejo atinado y efectivo. Por otra parte, tiene que caracterizarle un espíritu de oración permanente. Tiene que ser una persona de oración. Tiene que buscar a Dios en oración y para esto se necesita dedicarle tiempo a Dios en oración. Dios no te revelará NADA si no lo busca en las profundidades de Él, por medio de su Espíritu “que escudriña lo profundo de Dios”. (1 Cor. 2:10)

“Ahora, pues, ve, que yo estaré con tu boca y ten enseñaré lo que has de hablar” (Éxodo 4:12)
“En tu boca he puesto mis palabras y con la sombra de mi mano (su Espíritu) te cubrí” (Isaías 51:6)

LA ÉTICA EN EL EJERCICIO DEL ACONSEJAMIENTO

Parte 3.-

1. Ética para el ejercicio del ministerio de aconsejamiento.-

1. ¿Qué es ética? “Es la parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre”. (Dic. de la Leng.). La ética regula las relaciones mutuas y determina las pautas lógicas y razonables de tratar con las personas dadas circunstancias particulares.
Con relación al consejero, éste tiene que entender que hay una serie de reglas, quizás algunas de ellas no escritas, que tienen que ver con el respeto, la consideración, la lealtad a la persona y al deber. Teniendo en cuenta la esencia de sus relaciones con el aconsejado, debe observar un mínimo de preceptos que le ayudará a consolidar el trabajo que realiza:

Œ Ponga atención a la persona que tiene delante.- En ese momento él es su objetivo. No permitas que nada te distraiga, y mucho menos que la persona perciba que mientras él habla, su atención está colocada en otra cosa. Esto es fatal para el éxito, pues la persona se siente defraudada y le hace creer que lo que él habla a usted no le interesa. Lo más probable es que lo pierda.

 No le interrumpa con frecuencia a no ser por algo justificado. Las interrupciones frecuentes desvían la conversación, impiden la conclusión de los pensamientos y limitan la libertad de la persona. Ya usted tendrá tiempo para hablarle. Grabe bien en su mente lo que oye, vaya haciendo internamente sus conclusiones, y cuando le toque a usted , entonces hable. Se puede exceptuar la respuesta a alguna pregunta que el aconsejado haga o alguna aclaración corta para canalizar la conversación.

Ž No se ría e sus equivocaciones, manténgase serio, pero afable.- Excúselo, más bien, cuando esto suceda. Si él mismo alude a su equivocación, réstele importancia y siga adelante. Pase por alto el error.

 No fije su vista en defectos físicos.- Esto puede acomplejarlo. Trátelo con normalidad, como una persona igual a otra cualquiera. No lo haga sentir inferior. No lo compadezca, pues lo hace sentir mal. El ha aprendido a convivir con sus defectos físicos, aprendamos a convivir con la persona.

 Valore lo que dice.- No lo critique por lo que dice. Hágale sentir que sus palabras son importantes. Que lo que dice es digno de oírse. Que vale la pena escucharlo. Que es necesario y normal que lo haga.

‘ Evite la murmuración.-
Usted debe ser un cofre abierto durante la entrevista, y un
cofre cerrado después que termina.

No defraude la confianza depositada en usted. Recuerde que usted no tiene derecho a menoscabar la moral ni la integridad de nadie. No lo ponga de ejemplo en futuras charlas con otros. Tampoco en predicaciones o estudios. Si hace mención del caso: no lo mencione en la iglesia ni en la región de donde es él. Hágalo en lugares donde sea desconocido y no menciones ni lugar ni nombre de la persona. Éste en el caso de que la mención del caso pueda servir de ayuda a oros. No lo haga en forma de crítica, ni burla, ni con el ánimo de menoscabar a la persona con el ejemplo. Si usted lo hace, los hermanos de ese lugar van a estar seguro que eso mismo hará usted con ellos donde quiera que vaya. Pida sabiduría y discreción.

Diferencia entre guiar y manipular: El consejero debe tener en cuenta esta diferencia para aconsejar:

Guiar.- Dirigir a una persona a fin determinado para beneficiarlo.
Manipular.- Dirigir a una persona a un fin determinado para perjudicarlo.
Guiar.-Ayudar a una persona a lograr sus objetivos.
Manipular.- Ayudar a una persona a lograr MIS objetivos.
Guiar.- Trabajar con la voluntad del individuo para convencerlo de que él puede lograrlo.
Manipular.- Trabajar sicológicamente con el individuo para hacerlo dependiente MIO.
Guiar.- Trabajar a favor de otros de una forma desprendida e incondicional.
Manipular.- Trabajar con otros para buscar MI provecho personal.
Guiar.- Trabajar con ciertas persona para ayudarlos a cuidar lo que poseen.
Manipular.- Trabajar con ciertas personas para desposeerlos de lo que tienen.
Guiar.- Acción estimulada por el amor cristiano, porque no busca lo suyo.
Manipular.- Acción estimulada por un espíritu egoísta, envidioso y carnal que busca lo de otros para hacerlo suyo.
Guiar.- Buscar la alegría en el éxito del otro.
Manipular.- Buscar placer morboso usurpando el éxito y la gloria de otros.
Guiar.- Hacer sentir a la persona que es capaz.
Manipular.- Hacer sentir a la otra persona que es un fracasado.
Guiar.- Es hablar la verdad a las personas con sinceridad y para que rectifiquen.
Manipular.- Es hablar a la persona con apariencia de sinceridad, pero mantiene a la persona en la misma situación.
Guiar.- Conducir a la liberación.
2. Factores que hay que observar para ejercer un ministerio de aconsejamiento integral y práctico.

Independientemente a las cualidades personales en cuanto a experiencia y carácter, hay otros dos aspectos que son necesarios que el ministro tenga en cuenta en el desarrollo de su ministerio de aconsejamiento:

1. Para ejercer un ministerio de consejería, es necesario tener en cuenta estos factores importantes que atañen directamente al consejero:
1ro. Tiene que ser nacido de nuevo. Juan 3:3-5
2do. Tiene que conocedor la Palabra de Dios. Col. 3:16
3ro. Debe ser un creyente espiritual y maduro. Heb.5:11-14
4to. Llenos de bondad y rebosantes de conocimiento. Romanos 15:14
5to. Debe conocer, específicamente la naturaleza de la problemática humana de acuerdo a lo revelado en la Biblia.

2. Para aconsejar, hay que conocer, aunque sea elementalmente la naturaleza de las problemática humana tal y como la Biblia lo plantea.- Desde el mismo momento en que el hombre pecó , éste se convirtió en un problema universal ambulatorio. En principio el pecado es el generador de todo problema. Sin embargo los problemas del personales y familiares provienen de muchas causas actuales, toman múltiples matices y no todos tienen la misma solución; por lo tanto hay que conocer las características y la naturaleza, con sus causas y efectos de lo que llamamos todos los días: PROBLEMAS.

Definamos qué es un PROBLEMA.- El Diccionario da varias definiciones, pero para nuestro estudio, sólo elegiremos dos: “Proposición que va dirigida a averiguar el modo de obtener un resultado, conociendo ciertos datos”. También es definida como: “Asunto difícil, delicado, susceptible a varias soluciones” (Dic. de la Lengua)

LOS PROBLEMAS: sus fuentes: ““ La hna. Dorothy L. Johns, en su libro de estudios “LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS” Nos expone cuatro fuentes donde se originan los problemas:

Œ Los problemas como resultado del pecado.- Adán y Eva fueron creados perfectos en un mundo también perfecto. (Gén. 2). Ellos gozaban de perfecta comunión con Dios y no tenían ningún problema. Pero Dios le dio poder para elegir, servirle y obedecerle. Satanás estaba en el huerto del Edén. La Biblia nos dice como su influencia maligna tentó a Eva a desobedecer a Dios. La desobediencia de ella trajo como consecuencia una maldición sobre la tierra. La tierra fue dañada por el pecado. El mundo fue dañado por el pecado: La muerte, las enfermedades, los desastres naturales, el hambre. Nuestra naturaleza pecaminosa. La Biblia enseña que cada uno de


nosotros nace con la capacidad de pecar y que somos responsables de nuestra elección de hacer el bien o el mal. Muchos de nuestros problemas son producto de los pecados que cometemos: palabras impropias, actitudes pecaminosas tales como la voluntariedad, el egoísmo, la codicia, el celo, las prioridades erróneas; por otra parte el uso de las drogas, el fumar, el comer o beber con exceso, la inmoralidad...todo esto acarrean problemas físicos y morales: Hombres abatidos, hogares disueltos, matrimonios destruidos, (niños desamparados), dolor, sufrimiento. Se agrava todo esto cuando nos revelamos contra Dios, le damos la espalda e impedimos que él tome partido en la situación.

 El resultado de influencias externas: ¿ Quiere decir todo esto que todos los problemas de la humanidad son a causa del pecado?. NO. Muchos de los problemas que afrontamos son resultado de fuerzas que están fuera de nuestro control. Los desastres naturales tales como los terremotos, huracanes, inundaciones, hambruna. Quizás problemas de carácter familiares tales como la enfermedad, la muerte, trastornos mentales, dificultades financieras, etc. A medida que nos acercamos a la venida de Cristo se aumentan los desastres que están fuera de control del hombre. Las acciones de oras personas pueden acarrearnos problemas también. El patrón puede dejarnos sin empleo creando problemas en la familia. Nuestro auto puede ser chocado por otro, podemos ser víctimas del crimen, un robo, etc.

Ž Los problemas como resultado de nuestras elecciones: Los errores por falta de juicio, nos llevan a declarar a veces: “Si solo hubiese manejado un poco más despacio el accidente no hubiera ocurrido” . Después que hizo las cosas mal hechas, CREÓ UN PROBLEMA.

Muchos de nuestros problemas vienen por falta de juicio. Estas acciones no son necesariamente pecaminosas, pero el descuido, la ignorancia, las prioridades confusas acarrearon un PROBLEMA. De nuestros propios errores aprendemos a poner más atención y mayor cuidado en las elecciones que hacemos. Esto es parte de nuestro proceso de madurez.
No todas las elecciones que causan problemas son elecciones malas. Los tres jóvenes hebreos que decidieron no inclinarse ante la estatua de oro del Rey; aún cuando su decisión significaba muerte, Dios los rescató para dar testimonio de su fe, pero ellos hubieran muerto antes que desobedecer a Dios. Durante todo su ministerio, Pablo decidió predicar el Evangelio; aún cuando esta decisión traería persecución. Jim Eliott y su compañero Nate Saint, decidieron ir a las selvas del Amazonas para predicarle a los Aucas, en manos de los cuales murieron. Más tarde, sus respectivas esposas, fueron a esa tribu y su testimonio de amor de Dios ha hecho que muchos de los aucas hayan aceptado a Cristo.

 Los problemas como resultado del interés de Dios por nosotros. “Si Dios es bueno, por qué permite que sus hijos sufran? ¿Por qué no nos libra de los problemas?. En ocasiones, y para gloria suya, Él nos rescata de en medio de las pruebas y el sufrimiento. A veces hemos experimentado un milagro de sanidad, la suplencia de una necesidad o la liberación de un peligro. Sin embargo, sabemos que Él a veces permite el sufrimiento. No porque Él goce con ellos, sino porque Él nos ama y su amor va mas allá de una prueba momentánea.

Consideremos algunas de las razones por las cuales Él permite los problemas:

è Para traer al hombre al conocimiento de Dios.- “En el cap. 9 de Juan se nos narra la sanidad de un ciego de nacimiento. Los discípulos, siguiendo la creencia de la época, pensaban que aquella enfermedad era consecuencia del pecado, sin embargo Jesús les aclaró diciendo: “Ni este pecó, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él”. Los discípulos no tenían discernimiento para detectar las causas de este problema y daban por sentado que aquello era un juicio de Dios. Pero con aquella enfermedad Dios se proponía algo glorioso y maravilloso que trascendía la comprensión humana: “Me es necesario hacer las obras del que me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, luz soy del mundo” . Juan 9:1:4)”

è Para purificarnos y probar nuestra fe.- En un pueblo sustituyeron un puente viejo y débil por uno nuevo para hacerlo seguro y fuerte.. El día de la ceremonia de inauguración, la ceremonia llegó a su clímax cuando hicieron pasar sobre el puente dos trenes al mismo tiempo. ¿Trataban los ingenieros que hicieron el puente, que éste se cayera? NO, estaban seguros de que éste no se caería. Su propósito era demostrar que éste era fuerte y que el peso no lo haría caer. ¡Dios no nos tienta! (Como lo hace el diablo) Él nos prueba. HAY UNA DIFERENCIA GRANDE ENTRE TENTAR A ALGUIEN PARA INCITARLO AL MAL Y PROBAR ALGO PARA DEMOSTRAR SU CALIDAD.

è Par hacernos conforme a la imagen de Cristo.- Lo que Dios desea de ti y de mi es que lleguemos a ser como Cristo Nuestra vida terrenal es una preparación para la vida del mas allá en los cielos, por lo que Dios quiere ayudarnos en el desarrollo de nuestras vida cristiana, de tal modo que nos volvamos mas y mas como Jesús. El enfoque correcto a nuestros problemas y una actitud correcta hacia ellos, será utilizado por Dios para formar en nosotros la imagen de Jesús y sus carácter. “Dos presos miraban tras las rejas, uno miraba al piso, el otro miraba las estrellas”.

Dos mujeres cuidaban a un pariente moribundo. Una de ella se volvió amargada, quejumbrosa, sentía lástima de sí misma. La otra, en la misma situación se volvió paciente, amable. Era un testimonio viviente de la gracia de Dios; daba aliento y gozo en tiempos de dificultad. Ella convirtió su problema en victoria al permitir que (ellas fueran un cincel) que formaran el carácter de Cristo en ella.

è Para capacitarnos para ayudar a otros.- Dios permite que suframos penalidades para ayudarnos a responder mejor a las necesidades de otros. Un padre que ha sufrido por sus hijos está en mejor capacidad de comprender a otro que pasa por la misma situación. El apóstol Pablo reconoce el beneficio que trae este tiempo de sufrimiento. (2 Cor. 1:8-10).””

COMO ESTABLECEMOS UN PROBLEMA

Parte 4.-

3. ¿Cómo establecemos un problema?.- Para poder entender una situación embarazosa (problema) es necesaria una debida comprensión mental de la misma. Después de haber oído suficiente y tenido bien claro todos los aspectos de toda situación es necesario aplicar el mismo orden, que en las Matemáticas se le aplican a los problemas por resolver.

l Primero, planteamiento del problema.- Consiste en aunar todo los elementos, con todos sus detalles haciendo lo que las Matemáticas le llaman PLANTEO y que nosotros le llamaremos técnicamente PLANTEAMIENTOS DEL PROBLEMA. En este primer paso se vierte todos los elementos de juicio que nos ayudarán a la comprensión cabal de éste.

Hay que entender el problema, de lo contrario, las soluciones o solución que sugiera, sería incorrecta y por lo tanto no funcional. Esto traería como resultado la desorientación del aconsejado. Interiorízate para que lo puedas comprender; compréndelo, para que lo puedas planearlo bien; plantéalo bien para que puedas sacar conclusiones exactas.

l Segundo, hay que aplicar, lo que llamaremos un proceso de análisis. En este proceso van surgiendo las diferentes vías de soluciones. Es posible que el análisis sugiera más de una solución. A las soluciones, o posibles soluciones que van surgiendo le llamaremos soluciones sugeridas. Cuando esto sucede es necesario hacer un análisis objetivo y lógico de las posibles soluciones para determinar cual de ellas es la que más se acerca a la solución o a la que definitivamente provee la solución. A este segundo acto, le llamaremos análisis de soluciones al elegir la correcta, necesariamente hemos tenido que someterlas a un proceso de eliminación. A la solución elegida le llamaremos solución evidente y a las otras soluciones descartadas.

l Declaración verbal y escrita de la solución. Este se convierte en una luz que alumbra en una habitación oscura y que ayuda a contemplar todas las cosas claramente. A este acto le llamaremos solución declarada. Esta es la que el aconsejado tiene que hacer suya, la que tiene que asimilar en la cual tiene que pensar.

Para esto es necesario charlar un poco sobre la solución evidente hasta conocer que el aconsejado ha sido afectado por ella, que en su ánimo está aplicarla. La solución evidente declarada, aceptada y aplicada es la respuesta al problema.

Un detalle que es importante tener en cuenta en este aspecto es la forma de aplicación de la solución. Hay que analizar, formas, tiempo, circunstancias, etc. ya que una solución fuera de tiempo, sin que ciertas circunstancias sea propicias, o aplicando una forma imprudente puede anular la eficacia de la solución. Oremos a Dios para que nos indique LA ESTRATEGIA.

Todo lo anterior dicho nos ayuda a aplicar pasos precisos para la solución, pero la efectividad de los pasos estriba en la capacidad que el consejero tenga para detectar las fuentes de donde surgen los problemas.

Antes de tratar directamente este aspecto y para que pueda realizar un trabajo efectivo: debemos entender cuál es nuestra posición en relación a su aconsejado: el consejero está sobre el aconsejado. Esta posición ventajosa lo reviste de cierta autoridad moral que le ayuda a hacer un buen trabajo si aprovecha esta posición con tacto y cordura. Esto quiere decir que su posición o ventaja no le da derecho para manipular al aconsejado para hacerlo “su súbdito”. Tampoco tiene derecho a forzar confesiones y mucho menos a manipularlas hasta el punto en que el aconsejado se vea forzado a hacer lo que se le exige y mucho menos para sacar provecho de la condición y situación en que se encuentra .
Respecto a su relación, marque y preserve el límite entre usted y el aconsejado. Conserve la una actitud de respeto y consideración hacia aquél que necesita ayuda, de lo contrario perderá su influencia sobre él y se le irá de las manos las posibilidades de ayuda.

Teniendo en cuenta lo expresado, procederá de la siguiente forma: Detecte la fuente de donde surge o se produce el problema. Ha dos fuentes de donde emanan los problemas: dentro de la persona y fuera de la persona. En ocasiones se combinan las dos.
Y Primero: los problemas internos.- Estos pueden surgir cuando se producen cambios o alteraciones físicas o síquicas, anatómicas o fisiológicas en la persona; ya sea por el proceso de desarrollo fisiológico o por desequilibrios hormonales. En estas situaciones se manifiestan cambios repentinos del carácter, complejos, depresión, nerviosismo, falta de sueño, cambios en el comportamiento, etc.
Estas alteraciones visibles producto de estos estados físicos internos, no se producen por la influencia de espíritus malignos (aunque no es menos cierto que en algunos casos el diablo puede aprovecharse de estas situaciones para crear otras cuya fuente sí es él) sino por alteraciones normales en el proceso de desarrollo o cambios en etapas e la vida. Es precisamente, en estos casos en que el pastor o el líder consejero, como consejero, tiene que utilizar la sabiduría de Dios y un espíritu de discernimiento bien definido; y mucho mejor si opera en él el don de discernimiento de espíritus para diferenciar los límites de los factores físicos y los espirituales que obran detrás de la situación. El consejero no puede ver en todo demonios y el profesional científico no deber pasar por alto las posibilidades de cierta influencia de carácter espiritual escondidas detrás de efectos netamente físicos; no vaya a ser que en los dos casos tome ventaja Satanás.

Y Segundo: los problemas externos. Estos se pueden producir por muchas causas. Vivimos en un mundo lleno de exigencias : exigencias de trabajo y de tiempo; exigencias e responsabilidades en el cargo que desempeñamos; exigencias físicas que demandan esfuerzo, exigencias morales dentro del hogar, exigencias sociales en el medio que nos movemos, exigencias del deber en la escuela, exigencias y mas exigencias. Todas ellas, cual Goliat, nos lanza un desafío y ante de exigencia de correspondencia, nos damos cuenta de los enanos hay débiles que somos.

Es aquí donde comienzan las complicaciones de la vida. ¿Por qué? porque aunque todo esto se produce fuera de nosotros, sin embargo, ello produce un impacto, tanto en el aspecto psíquico, quitándonos la paz y acarreando preocupación; sumiéndonos en la desesperación y la depresión; tanto en lo físico, donde la escasez produce hambre en el hogar; donde los conflictos con los seres queridos surgen, donde las enfermedades nos atacan; donde son cortados todos los suministros de servicios públicos por falta de pago y tantas otras cosas más que se escapan de nuestro dominio y que algunas son imprevisibles.

Y Tercero: El aconsejado tiene que sentirse protagonista y participante activo en la búsqueda de la solución evidente.- En este aspecto el consejero tiene que constituirse en el elemento que ayude al aconsejado, tanto a la inducción, como a la deducción de la solución de acuerdo a los elementos de juicio que se han aportado.
Hay dos razones muy importantes para que esto tenga que ser así: la primera razón es la necesidad de levantar la autoestima del aconsejado, que por equis razones está en el suelo. Ayudándole al aporte de los elementos reunidos, él mismo se va dando cuenta de la capacidad que tiene para discernir, analizar y llegar a conclusiones. Él se dará cuenta que es capaz, y que no es tan infeliz como se ha creído ser. Esta actitud produce una capacidad interna capaz de alcanzar la victoria. La segunda razón es que el consejero no puede ni debe convertirse en un “bastón” permanente que soporte el peso de una incapacidad o aparente incapacidad. Mas bien, debe ser el ayudador transitorio que le provea al aconsejado los mecanismos que le ayudarán y que utilizará en el futuro para la solución personal de sus asuntos y para que sea capaz, con su propia experiencia a ayudar a otros en semejantes situaciones.

Y Cuarto: Hay que activar la mente del aconsejado.- Por decirlo así hay que “descorrer el velo” de la mente ofuscada del aconsejado. ¿Cómo podemos lograrlo?. Existen diferentes métodos. Consideremos uno:

La profesora de Lengua y Literatura Alba L. Llanes nos sugiere lo siguiente: “Aplicando el método de la MAYÉUTICA. (gr. “dar a luz”). Este método fue aplicado por el filósofo griego Sócrates con el propósito didáctico de que sus alumnos descubriesen por sí mismos, la verdad acerca de una situación. Más allá de los presupuestos filosóficos que operan detrás de este método, los procedimientos del mismo conservan su validez. Mediante una serie de preguntas bien estructuradas y dirigidas, el maestro o el consejero, provoca en el alumno o el aconsejado el “parto” en el cual éste “dará a luz” la verdad sobre la situación que se está analizando. Por esto, en el caso particular del aconsejamiento, el consejero usará los conocimientos y experiencias previas, así como los principios generales que ya conoce y los aplicará a la nueva situación.

“Este método no siempre puede ser aplicado al pie de la letra. Debe entenderse que, en todos los casos, la flexibilidad debe primar. No siempre el aconsejado se halla capacitado para discurrir razonablemente, por lo que el consejero, tendrá que jugar un papel más activo, no solo haciendo preguntas, sino proveyendo datos y, muchas veces, conclusiones transitorias y/o definitivas que, como se ha señalado más arriba, no tienen que ser autoritarias, aunque sí lleven una fuerte dosis de autoridad. La parte de descubrir la solución y la decisión que implica el descubrimiento debe recaer sobre el aconsejado para que él se sienta protagonista de la solución de sus propios problemas y levante su moral”. (Alba Llanes)

Hay casos extremos, cuando todo tiene que salir del consejero. Esto implica mayor dosis de responsabilidad. ¡Pidamos la ayuda de Dios, la guianza del Espíritu Santo, para que nuestro trabajo sea eficaz y traiga soluciones definitivas!

Y En quinto lugar, de primera instancia, cuando ya se ha resuelto el problema, el consejero no debe olvidarse del todo y definitivamente de la persona. Por un tiempo prudencial debe estar al tanto del proceso de recuperación, como un médico con el paciente, pero después, debe ir retirándose poco a poco, para que él viva su vida de por sí.

Y En sexto lugar, cuando el asunto a tratar se escapan de manos del consejero, hay que remitir a la persona a un facultativo ducho en la materia; si es posible uno cristiano, para que éste se haga cargo del caso.

LA BIBLIA COMO BASE DEL CONSEJO

Parte 5.-

1. La Biblia como base del consejo.

“Desde el punto de vista psicológico y ético, la Biblia no es un libro científico, puesto que no explica la condición humana y las reglas morales, partiendo de los hechos particulares para llegar inductivamente- como lo hace la ciencia a principios y conceptos generales. Tampoco es un libro filosófico, puesto que lo que habla del hombre y la moral no ha surgido como producto de las deducciones y razonamientos humanos.

Es un libro, entonces, teológico, o sea, que el conocimiento que ella provee sobre el hombre y sobre la ética tiene su origen en la Revelación. Dios, que conoce el corazón y la condición del hombre, mejor que el propio hombre, revela la verdad absoluta acerca de la misma. Dios, que se conoce a sí mismo en forma perfecta (lo cual el hombre no puede hacer) revela su voluntad con relación a reglas y prácticas que deberán ser observadas” ( Alba Llanes).

Por lo tanto a la hora de aconsejar hay que deslindar los problemas personales y afectaciones síquicas que se producen como una violación de los principios éticos y morales que Dios ha establecido y los problemas y alteraciones físicas que se producen por problemas patológicos, síquicos y somáticos.

La Biblia hace provisión amplia para resolver todos los problemas del hombre a partir del hecho y la realidad del pecado imperante en el hombre, causa primaria de todos los desajustes de conducta del hombre, como efecto del pecado. Eliminada la causa, se eliminan los efectos, aunque algunas de las secuelas persisten temporal o indefinidamente. La Biblia marca pautas concretas a seguir con el propósito de que el hombre supere sus crisis y da la esperanza gloriosa de una solución definitiva y perfecta cuando reinemos con él. Sin embargo, la Biblia no da un código de principios para aplicarlos a la cura del cáncer, tuberculosis o parálisis o cualquiera otra alteración física. No quiero decir con esto que Dios esté limitado para resolver los problemas físicos del hombre. La Biblia nos enseña y la experiencia nos demuestra que Dios cura toda enfermedad, suple todas nuestras necesidades, pero así como tenemos que trabajar para poder encontrar el sustento diario, - apelando a la fe y a la oración cuando las situaciones se nos escapan de la mano -, así también con relación a la sanidad podemos buscar asistencia médica cuando lo queramos o nuestra fe no alcance.

No es conveniente, en asuntos que no dominamos, hacer sugerencia o dar consejos. Es mejor remitir el caso a un experto creyente, que no aparentar que lo sabemos todo y salir mal.

La pregunta que el consejero tiene que hacerse es: ¿qué dice la Biblia?, no: ¿qué dicen los sicólogos?. El trabajo del psicólogo parte y se basa en efectos, no en causas. Trabaja con el aspecto concreto de la conducta, no con las causa que originan determinada manera de actuar. Analiza síntomas, reacciones, actos y partir de ahí trata de ayudar a modificar la conducta.
Esta perspectiva ha llevado a cometer grandes errores a la hora de aplicar la terapia.. No tienen en cuenta que no todas las personas, aunque tengan los mismos síntomas reaccionan diferentes ante la “cura” que se les aplica. ¿Por qué?. Pasan por alto que la personalidad es altamente compleja, mas de lo que ellos entienden. Pasan por alto que “cada cabeza es un mundo aparte”. En su complejidad la personalidad toma un carácter peculiar y diferente en cada individuo humano, por lo cual no todos responden igual, aunque los síntomas sean iguales. Es como tomar aspirinas para todo tipo de dolor.
El hombre no es un “animal de costumbre” como algunos han enseñado. Tampoco es un ser que inexorablemente está influenciado por factores externos ante los cuales es incapaz de reaccionar; tampoco es una bestia en proceso de evolución dominado por instintos incontrolables; tampoco es una víctima impotente de circunstancias que inevitablemente son las que tienden a cincelar su conducta. Esta visión y perspectivas que algunos tienen del hombre es errada completamente. El hombre no conoce al hombre. Solo Dios, creador de este ser único y peculiar en el Universo puede ser capaz de desentrañar la naturaleza de la personalidad humana y revelarnos en Su palabra qué es el hombre, cuál es su constitución psico-física, las causas por las cuales el hombre se conduce de la forma que lo hace y sobre todo la “medicina” efectiva para curar todos sus males.

2. La Revelación descubre el ser de la persona.-
La clave que la Biblia nos da para poder descifrar y conocer algo de esta maquinaria psicofísica llamada hombre, se encuentra en Génesis 1:26-27: “Entonces dijo Dios, hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, conforme a nuestra imagen y semejanza...y creó Dios al hombre a Su imagen, a imagen de Dios lo creó...”:

Primero: Dios creó el cuerpo. La parte física y material del hombre. Todo este complejo estructural fue organizado, adaptado y capacitado para un perfecto funcionamiento en el medio físico en el cual fue puesto. Pero solo, cuando Dios coloca el elemento vital, “el soplo de vida” todo el mecanismo sicofísico del hombre responde al objetivo de su creación. La importancia que tiene el aspecto físico del hombre, o sea, su cuerpo, se desprende del hecho de que fue lo primero que Dios creó.

Segundo: Dios creó su “hombre interior”, su parte espiritual: “Sopló en su nariz aliento de vida” (Heb. NISHAMA). Esta es la palabra que en el original hebreo se utiliza para designar la parte espiritual del hombre. Es lo que constituye el Yo, el Ser interior. Por un estudio y empleo de esta palabra en el A. T. éste nos muestra lo siguiente sobre el NISHAMA:
Ø Proviene de Dios. Gén. 2:7
Ø Es poseído por el hombre y como tal es parte integral de él. Job 32:8a
Ø Tiene la capacidad exclusiva de comunicarse con Dios. Prov. 20:27
Ø Tiene la capacidad exclusiva de adorar a Dios. Salmo 150:6
Ø Dios tiene la capacidad exclusiva de darla o quitarla. Daniel 5:23

Es necesario notar que la Biblia no dice que colocó RUAH = ESPÍRITU. Heb.,
Tampoco dice que creó un NEFESH sino que después de soplar el NISHAMA es que el hombre se convierte en NEFESH o alma viviente.

Tercero: El hombre entra en un estado de conciencia, inmediatamente cuando Dios sopla en él “aliento de vida”. Es entonces, que toda la función síquica entra en acción y lo capacita para vivir su vida síquica. Este acto es constante y dinámico, y ejercería una influencia grande y permanente en los fenómenos síquicos actuales.

Este estado de conciencia capacitó al hombre:
Ø Para darse cuenta de su existencia.
Ø Para darse cuenta de su identidad.
Ø Para darse cuenta de su diferencia e independencia.
Ø Para darse cuenta de su relación con el medio.
Ø Para darse cuenta de los detalles.
Ø Capacidad para la clasificación: forma, sexo, movimiento, color tamaño, cosas en común, diferencias, naturaleza, etc.
Ø Capacidad para diferenciar funciones y adaptaciones.
Ø Capacidad para hacer la diferencia cualitativa y cuantitativa de las
cosas.
Ø Capacidad para supeditar todas las cosas bajo su control y dominio.
Ø Capacidad para dar soluciones a las problemáticas planteadas.

Toda la realidad exterior estaba acondicionada para surtir lo que se llama un fenómeno psíquico en el hombre. El estado de conciencia de los objetos o realidades tangibles y físicas, todas las impresiones del medio, produce en el hombre una reacción o afectación en él, que hace que éste corresponda de una forma normal a las exigencias del medio, siendo esto el comienzo de todas sus capacidades personales.

La mente, con su capacidad inteligente para pensar, conocer, razonar, enjuiciar, memorizar, discernir, etc. se puso en acción. Su capacidad analítica, al desentrañar el medio, lo puso a su servicio adquiriendo de esta forma una cosmovisión personal del mundo que lo rodeaba.

Todas sus capacidades personales, no solamente respondían al mundo material , sino que respondían de una forma natural al mundo espiritual: su capacidad de comunión y comunicación con Dios se hacen evidentes en el trato personal de ambos. Toda la estructura sicosomática del hombre fue creada para que respondiera a su necesidad espiritual, teniendo en Dios el objeto máximo de su satisfacción y felicidad.

La descripción sicológica que hace el A. T. acera del hombre se desprende de la constitución bipartita del hombre. Lo material y lo espiritual. En el A.T. hay dos palabras hebreas para describir el aspecto físico del hombre: AFAR = POLVO y BASAR = CARNE. En el hebreo no existe una palabra para designar al cuerpo como tal; es hombre es carne. El acto del soplo divino completó el SER INTEGRAL del hombre convirtiéndolo en una unidad compuesta. El N. T. para referirse a la parte física del hombre utiliza dos palabras: SOMA = CUERPO y SARX = CARNE.

Con relación al aspecto espiritual del hombre, el A.T. utiliza tres palabras para designar al “hombre interior”: NISHAMA, RUAH, NEFESH. En el idioma griego, para designar “el hombre interior” utiliza dos palabras: NEUMATOS = ESPÍRITU y PSIQUE = ALMA. Las palabras pneumatos y ruah son utilizadas pasa designar también, tanto en el A.T. como el N.T. al viento y para designar el principio vital del hombre. Con estas dos palabras también se describe la espiritualidad de Dios y la espiritualidad del hombre.

En el proceso de revelación y aún desde muy al principio, se comienza a definir de una manera más clara, que, aunque el hombre se convierte en un NEFESH (alma) cuando el NISHAMA viene a él, (Gén. 7:7; Job 32:8); sin embargo, el hombre es visto como poseyendo un alma espiritual. Vemos, pues, que la Biblia nos describe al hombre como un “alma viviente” pero a la vez como poseyendo “un alma” espiritual. Si no se tiene en cuenta este aspecto podemos cometer el error de confundir al hombre con una bestia al despojarlo del elemento que lo dignifica y lo eleva sobre las criaturas irracionales.

A ese NEFESH se nos revela en la Biblia como poseedor de todos los atributos personales como el conocimiento, afectos, voluntad propia. Es un ente que “está dentro de mi” (Salmo 42:11) y que a la hora de “partir” (Génesis 35:18) “sale”. Tanto la palabra RUAH = espíritu, con todas sus características personales que se le aplican al NEFESH = alma, se utilizan alternativamente, para determinar la parte espiritual de la personalidad y nunca se confunde con BASAR = carne.

En el N.T. la parte espiritual del SER, es llamada por Pablo “el hombre interior” (Rom. 7:22; 2Cor. 4:16; Efe. 3:16), a diferencia del “hombre exterior” (el cuerpo) con sus manifestaciones visibles. Ese “hombre interior” es el YO de la sicología; es el SER de Pablo (1Tes. 5:23). Pablo nos enseña que ese “hombre interior” está compuesto de dos elementos substancialmente espirituales, llamado PSIQUE = ALMA y NEUMATOS = ESPÍRITU. Tanto a uno como al otro se le atribuyen todas las cualidades de la personalidad: mente, afectos y voluntad. El espíritu del hombre es lo que hace posible que éste pueda ponerse en contacto con el Espíritu de Dios, y el alma es lo que a través del cuerpo, pero sin confundirse con él, se pone en contacto con el mundo físico. (Heb. 4:12; 1 Tes. 5:23). Cuando la persona muere, se dice que “dio el espíritu” (Juan 19:30; Hechos 7:59; Luc. 23:43), por lo que “El cuerpo sin el espíritu está muerto” (Sant. 2:26). Aunque lo dividimos para estudiarlo, sin embargo, al ser una unidad compuesta integradas, el alma y el espíritu se funden, pero no se confunden, como el alma y el cuerpo se funden, pero no se confunden. La Biblia presenta a la muerte como la separación ocasional y transitoria del “hombre interior” (alma y espíritu) del “hombre exterior” (el cuerpo). En el día de la resurrección de los justos , el cuerpo será levantado incorruptible, para reunirse y unirse al resto de su personalidad, su espíritu y alma.

Hemos dicho que el asiento de todas las características personales es la parte espiritual del hombre, en su alma y en su espíritu. Solo viéndolo desde esa perspectiva, la perspectiva de Dios, es que podemos llegar a entender algo de la complejidad de la naturaleza de la personalidad humana , de lo contrario nos perdemos en un laberinto sin salida, en la más densa de las confusiones y contradicciones sin poder aportar soluciones efectivas a los problemas que se le presentan al ser humano.

Uno de los aspectos importantísimos y parte integrante de la personalidad es la voluntad racional y consciente. Los animales no tienen voluntad. Estos son guiados e impulsados por sus instintos irracionales, de tal forma que ellos no tienen la capacidad que tiene el hombre para decidir concientemente si hacer una cosa o la otra. Por otra parte el hombre no es dominado por instintos, aunque así se le llame técnicamente. Dentro del hombre hay tendencias, o sea, un conjunto de fuerzas interiores, que se manifiestan en determinados momentos que contribuyen para su supervivencia y seguridad. Es, precisamente, la voluntad del hombre, dirigida por su razón, la que determina el uso correcto o incorrecto de cada tendencia.

Dios creó al hombre con el propósito de que éste le sirviera y lo adorara. Lo creó para que exhibiese su gloria en el Universo. El pecado produjo la ruptura de sus relaciones con Dios. Se opacó la gloria de Dios, su personalidad fue dañada, sus tendencias fueron dominadas por el mal y su mente quedó afectada y su voluntad quedó impotente para controlar el “caballo desbocado dentro de él”.

LA MENTE

Parte 6.-

Veamos lo que la Biblia revela sobre la afectación de ese hombre interior:

1. La mente:
La mente es uno de los sistemas importantísimos en la gran estructura de la personalidad. Ella integra algunas actividades que son peculiares y únicas tales como el pensamiento, la razón, la memoria, la conciencia, etc. La mente quedó afectada por el pecado. La mente del hombre no evolucionó desde los seres inferiores hasta el hombre. La mente ha devolucionado a causa del pecado. El hombre tenía una mente perfecta, con un potencial al ciento por ciento; el pecado afectó su actividad y ahora la mente se ve limitada en sus funciones. Dios nos revela la condición de la mente del hombre en su estado pecaminoso:
La mente sin Dios es aquella que no ha sido afectada por la gracia divina. Es descrita con una naturaleza sumamente pecaminosa. De ella se dice que es una ; “una mente corrompida” (Tito 1:15); “una mente carnal” (Col. 2:28), “una mente enemiga” (Col. 1:21); “una mente vanidosa” (Efe. 4:17); “mente reprobada” (Rom. 1:28); ¿Qué se puede esperar de una mente de esta naturaleza?.
Su cerebro, que es el vehículo físico que toma la mente para su actividad, ha sido dañado por el vicio, el tabaco, el alcohol, las drogas alucinantes, etc. La actividad más importante de la mente es pensar. La Biblia nos presenta un cuadro triste de la naturaleza y manifestación de los pensamientos del hombre sin Dios:

-- Pensamientos afectados por el pecado: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo al mal” (Gén. 6:5)
-- Los pensamientos del hombre determinan su modo de vida: “No comas pan con el avaro, ni codicies sus manjares; porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él...” (Prov. 23:7)
“Extendí mis manos a pueblo rebelde, el cual anda en camino no bueno, en pos de sus pensamientos”. (Isa. 65:29
“Sus pies corren al mal, se apresuran a derramar sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad...” (Is. 59:7)
-- Los pensamientos malos hacen errar al hombre. “¿No yerran los que piensan el mal? Misericordia y verdad alcanzarán a los que piensan el bien”. (Prov. 14:22)
-- Los pensamientos de los malos son vanidad: “Jehová conoce el pensamiento de los hombres que son vanidad. (Sal. 94:11)
-- Los pecadores solo piensan en lo terrenal: (Filp. 3:19)

El único que puede cambiar la naturaleza pecaminosa de la mente humana es Dios. Cuando esa mente es cambiada por Dios, Él concede una NUEVA MENTE : “Más nosotros tenemos la mente de Cristo” (1 Cor. 2:16). Esta nueva mente es regulada por la Revelación Escrita, La Biblia (Heb. 8:10), por lo cual tiene la capacidad de “pensar en las cosas que son del Espíritu” (Rom. 8:5); tiene la capacidad de amar a Dios de una forma consciente (Mat. 22:37); tiene la capacidad de renovarse en Dios (Efe. 4:23), por lo cual, Dios la llena de sabiduría para entender los misterios (Apoc. 17:9) y para servir a la ley de Dios (Rom. 7:25); y para pensar en cuestiones edificantes para el espíritu, (Filip. 4:8-9). ¡Qué diferente ahora!. ¡Dios sana la mente y trae paz al corazón!.
Del interior del creyente sincero, del hijo de Dios, del siervo de Dios salen pensamientos diferentes; y es bueno que analicemos, para nuestro consuelo y beneficio la naturaleza de los pensamientos de un corazón regenerado por la Palabra y como ellos pueden ser un antídoto para desarticular los “dardos de fuego”:

-- Los pensamientos que fijamos en Dios traen perfecta paz al corazón. Is. 26:3; Filp. 4:7.
-- Los que piensan el bien tendrán alegría. Prov. 12:20
-- Los que piensan el bien, “misericordia y verdad los alcanzarán” Prov. 14:22
-- Los que “piensan en generosidades, por sus generosidades serán exaltados” Isa. 32:8
-- Los pensamientos de los justos son sabios e inteligentes. Salmo 49:3
-- Los justos piensan con cordura. Rom. 12:3
-- Los justos piensan en las cosas dignas de alabanza. Filp. 3:19
-- Los justos piensan en el pobre. Sal. 41:1
-- Los justos piensan para responder. Prov. 15:28
-- Los pensamientos del justo son rectitud. Prov. 12:5
-- Por todo estos “los pensamientos del justo serán afirmados” Prov. 16:13

¿Pueden acaso los sicólogos, con sus “terapias” generar una mente como la descrita por la Biblia y dada por Dios a los que le aman?. Jamás. Todavía no conozco a nadie sano de su mente a través de métodos siquiátricos ni sicológicos. Estas personas en esta condición deplorable han alcanzado sanidad plena, cuando se han vuelto de su pecado a Dios y han recibido de parte del Señor completa y plena liberación.

“AL QUE EL HIJO (JESUCRISTO) LIBERTARE, SERÁ VERDADERAMENTE LIBRE” Juan 8:36


2. Afectos.- (corazón)
El corazón se revela en la Biblia como el centro de nuestra personalidad y también el asiento de nuestras emociones y afectos. Dios le dio al hombre un corazón recto, limpio, santo. Pero el pecado golpeó duramente y el corazón del hombre fue degenerado.
Es el corazón el que ama, el que odia, el que se aflige y sufre; es el que siente felicidad, el que cae en la más profunda de las depresiones o el que teme. El corazón es el que se tuerce y corrompe, se ensucia y ennegrece, o el que se limpia y siente paz. En él puede hacer morada Satanás o puede hacer morada Dios, en toda Su plenitud.

Es tan importante para Dios la parte afectiva del hombre, que lo primero que le pide Dios al hombre, es “su corazón” (Prov. 23:26). Éste es tan susceptible e inclinado al mal, que Dios nos precave diciendo: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón” (Prov. 4:23); es tan variable, que nos alerta diciendo: “Engañoso es el corazón mas que todas las cosas, y perverso, ¿quién lo conocerá?; es tan complejo, que su “consejo” se compara con “aguas profundas” (Prov. 20:5); llega a dominar de tal forma a la personalidad, que el hombre llega a ser “tal cual es el pensamiento de su corazón” (Prov. 23:7) y es tan voluble que “el que confía en su propio corazón es necio”. (Prov. 28:26).

Este es el cuadro sintético, pero preciso que nos muestra el libro de los Proverbios en cuanto a los afectos del hombre. Podemos entender, entonces, el por qué de la reacción del hombre pecador ante el objeto que le impresiona; su correspondencia ante las exigencias del medio y ante sus propias exigencia sicosomáticas: sus sentimientos, sus emociones, sus tendencias, sus pasiones proceden de un corazón afectado por el pecado y un corazón contaminado “porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre...” (Mat. 15:18-20)). El medio y objeto corrompido, corresponden y responden al corazón corrompido del hombre. Sujeto y objeto se atraen.

Toda esta situación es la que ha traído todas las consecuencias perturbadoras del hombre. Puesto que el hombre es incapaz de controlar su mundo emotivo, ha perdido el control “del coche y el caballo desbocado y descontrolado” lo conduce, a gran velocidad al precipicio que se aproxima.

De todo esto se ha aprovechado Satanás para hacer que “el espíritu que está en el mundo” induzca y controle al hombre, que en medio de su impotencia y descontrol, es incapaz de rebelarse contra aquello que Pablo describía como “la ley de mis miembros , que se rebela contra la ley de mi mente (razón) y que me lleva cautivo (coacción de la libertad) a la ley del pecado que está en mis miembros (por la consecución de los actos producto de las tendencias torcidas del hombre)” (Rom. 7:23). Esta es la causa por la cual el corazón del hombre rechaza al corazón de Dios, ya que éste no puede corresponder a los intereses egoístas y pecaminosos del humano. Son dos naturalezas que se oponen, que se polarizan: son irreconciliables.

Esta situación nos lleva a una crisis, porque si bien el hombre rechaza a Dios, Dios sigue buscando al hombre. De igual forma que el hombre ha hecho “del mundo y las cosas que están en el mundo” su objeto, Dios ha convertido al hombre en el objeto de su búsqueda, colocándolo en una permanente confrontación con Él. Esto produce un permanente choque; el Señor choca con la naturaleza pervertida del ser humano y éste se rebela ante las demandas de un Dios santo ante el cual el hombre se siente incómodo. Se hace, pues, necesaria, para la solución de la problemática del hombre, un cambio de naturaleza, que corresponda a la naturaleza divina de Dios. Es necesario, pues, una gracia especial y superior en el hombre que le capacite para corresponder a Dios. Esta es la GRACIA de Dios que se manifestó a todos los hombres para salvación...” Esa gracia salvadora surte en el hombre dos efectos, primero: lo capacita para renunciar a LOS DESEOS mundanos (afectación de la parte afectiva), y segundo: “vivamos en este siglo (gr. “época o espíritu que reina en este tiempo) sobria, justa y píamente” (afectación de nuestros actos que corresponden al objeto: DIOS). (Tito 2:11-12).

Cuando Dios viene al hombre, afecta toda su personalidad: no sólo la parte afectiva de éste, sino también su mente con todas sus capacidades: intelecto, juicio, razón, inteligencia, memoria, pensamientos, discernimiento, etc. El cambio es tal, que la Biblia cataloga al hombre de Dios como “poseyendo la mente de Cristo”, una mente cuyo entendimiento puede ser renovado y que produce un cambio experimental dentro del ser (Rom. 12:2; Efe. 4:23) definiéndolo como “un nuevo hombre”, “una nueva criatura”. Una mente espiritual, justamente con afectos santos, es capaz de hacer de la voluntad de Dios, nuestra voluntad.

3. La voluntad.-

Para hacer real todo esto, Jesucristo entra en el hombre, se entroniza junto con el Padre y el Espíritu Santo en “el asiento del coche”. Los tres toman las riendas de la voluntad y dirigen, amansan y controlan “al caballo” que llevamos dentro, guiándolo a lugar seguro. (Sal. 32:9) . Entonces al hombre le es fácil hacer la voluntad de Dios.
La voluntad del hombre natural, está sometida, es esclava de los deseos descontrolados y de una mente súbdita de esos deseos. La voluntad del hombre camina en dirección opuesta a la de Dios. Esta condición es descrita por la Biblia de la siguiente forma:

“Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu de que ahora opera en los hijos de desobediencia. Entre ellos vivíamos también nosotros en otro tiempo, andando en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, ; y éramos, por naturaleza hujos de ira, lo mismo que los demás”. Efesioss 2:1-3

En la obra trasformadora del Espíritu, lo primero que Dios hace en el corazón del hombre es limpiarlo con la sangre incorruptible de Jesucristo:

“La sangre de Jesucristo Su hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7)
“Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” Mat. 5:8

En segundo lugar, afecta la mente, sanándola para pensar en las cosas que son del Espíritu:

“Los que son de la carne, piensan en las cosas de la carne, pero los que son del Espíritu en las cosas del espíritu”

Cuando el corazón y la mente son sanados, la voluntad del hombre es controlada por Dios para hacer Su voluntad:

“Porque Dios produce en vosotros el querer como el hacer por su buena voluntad”
Filipenses 2:13

La verdadera felicidad del hombre reside en el ajuste de la voluntad de éste a la voluntad de Dios. Aquí comienza el proceso deliberación de todos los males del hombre. Pero esto ningún psicólogo lo puede lograr; solo Dios, Su Palabra, Jesucristo.

“Y conoceréis la VERDAD y la VERDAD os hará libres”

LA CONDUCTA

Parte 7.-

1. La conducta: ¿Qué es?.- La conducta es el modo de comportarse o dirigirse una persona. La manifestación de la conducta del ser humano es muy compleja ya que esta está sujeta a una serie de factores psicofisiológicos, de temperamentos, de carácter, aunado a factores externos como la crianza hogareña, la influencia en la escuela, la Iglesia, la calle, los libros, los medios de comunicación masivas, el concepto de los valores morales que le son enseñados, etc.
¿Quién establece las reglas de conducta para el hombre?.- La respuesta a esta pregunta es de crucial importancia, porque de ella depende qué principios vamos a establecer para calibrar la conducta humana. A causa del pecado, de la lejanía del hombre de los preceptos divinos, cada cultura se ha hecho sus propios patrones de conducta. Reduciéndolo mas, podemos decir que cada persona tiene sus propios conceptos y esos conceptos morales, sociales, quizás políticos, etc. determinan su peculiar manera de comportarse. Mi conducta personal vendría a chocar con la de mi vecino, con los de otras ciudades o naciones que visito, que también se han forjado sus propios lineamientos de conducta. Lo que es bueno en un lugar, es malo en otro. Lo que yo creo correcto, para otros es incorrecto, las palabras y expresiones que utilizo en mi país, pueden ser chocantes en otro.
Todo esto nos lleva a pensar, que el hombre, en su condición pecaminosa no aporta lo suficiente para establecer reglas fijas e invariables de valores éticos de aplicación universal que traigan pleno bienestar. Aún, cuando ellos estableciesen un código de conducta excelente, si se traslada a los trastornos de conducta que se manifiestan en actos agresivos, violentos, peligrosos a la moral, la integridad física de los demás, entonces nos damos cuenta de cuan limitada está la ciencia, la sicología, la pedagogía, etc. para modificar y sanar a este tipo de personas.
Nosotros creemos que, el único capaz de establecer y brindarle al hombre el modelo correcto es Dios en su Palabra Eterna y poderosa: LA BIBLIA.

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos; y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” Heb. 4:12
Pero la Biblia tiene un punto de partida muy diferente al punto de partida de los sicólogos. La sicología analiza la conducta partiendo de la manifestación objetiva de esta. Coloca su vista y analiza las características de los actos de la persona y de todos los factores objetivos de manifestación de la manera de ser de una persona. Después que aúna datos suficientes llegan a una conclusión hipotética para aplicar la terapia que ellos creen oportuna.. Por decirlo así, tratan de podar el árbol para que salgan nuevos brotes. Pero de lo que no se dan cuenta ellos que esos brotes salen del mismo tronco y se alimenta de la misma raíz que las ramas podadas, por lo cual el efecto de la terapia dura poco.

A modo de ilustración, en una de mis visitas pastorales, el esposo de la hermana de la Iglesia, me invitó para ver la quintita que tenía en el patio de la casa. Me llamó la atención hacia un naranjo que estaba mustio, casi sin hojas y muy podado. Me dijo: “pastor, no sé que hacer con este naranjo; se está secando y aunque le echo abono, agua, lo podo y ya no que hacer con él, sigue en las misma condiciones, o peor...
Me acerqué al naranjo y me di cuenta que desde abajo, desde la raíz, había como un pequeño túnel hecho de tierra mimetizada con el tronco del árbol, rompí parte del túnel y por dentro iban venían cualquier cantidad de hormigas. Sin ser vista del exterior, subían y bajaban llevando pedacitos de hojas hasta el hormiguero que justo estaba en la raíz.
Le llamé la atención y le dije: “Hermano, el problema no está en las ramas, está en la raíz”. Escarbamos y... efectivamente allí estaba el problema. Fumigó en varias ocasiones hasta exterminar el hormiguero, le dio condiciones nuevamente a la tierra y al mes no se conocía la planta. Nuevos brotes hermosos, verdes y fuertes habían salido. Estaba demás los métodos externos.

La sicología se entretiene y entretiene “dándole tratamiento a las ramas”, pero sin resultados. La Biblia va a la raíz; descubre el pecado y da solución efectiva y permanente al mal del hombre. Ataca el mal en su misma guarida. La Biblia revela el por qué el hombre es como es. Veamos lo que ella nos dice:

La conducta del hombre sin Dios es producto del Pecado Oseas 4:7-10
Las obras y hechos revelan el tipo de conducta de la persona Prov. 20:1
Las obras son el resultado del tipo de conducta que lleva una persona. Oseas 4:9; Sant. 3:13
La conducta no es estática es modificable e influenciable, no por métodos sicológicos sino:
---- Por la Palabra de Dios 2 Tim 3:10
---- Por el conocimiento de Dios. Oseas 4:4-6; Gálatas 1:10-13; Ezeq. 36:27
---- Por la influencia de otros. Hebreos 13:7
---- Influye para la salvación de otros. 1 Pedro 3:1-2
---- Contrarresta las calumnia que se levantan contra los hijos de Dios. 1 Pedro 3:16

2. Naturaleza: La conducta influye en la formación del carácter de la persona:

David se condujo con prudencia. 1 Samuel 6:5
Los ancianos de Israel aconsejaron a Roboam a conducirse humanamente. 2 Crón. 10:7
la conducta y lleva a la vida. Prov. 10:19
La buena conducta es digna de imitar. Filp. 3:17; 1 Tes 4:1
La honradez es producto de una buena conducta. 1 Tes. 4:12
Nos hace comportarnos correctamente en la casa de Dios. 1 Tim. 3:15
Conducirnos bien en todo tiempo. Heb. 3:18; 1 Pedro 1:17
Se manifiesta en la capacidad de ayuda a los creyentes. 3ra. Juan 5

La sola influencia humana de la conducta no lleva a la persona a cambiar su comportamiento. En la Biblia tenemos muchos ejemplos de hijos que tuvieron padres buenos y ellos fueron malos. Otros que tenían padres malos y los hijos fueron muy buenos. No quiere decir esto que le restemos importancia a la influencia de una buena conducta, sino que esa conducta buena tiene que tener el respaldo de una vida transformada por Dios y dependiente de la obra del Espíritu Santo en el corazón de la persona a la cual influenciamos.

Ejemplos negativos y positivos:

Caín y Abel. – Fueron criados los dos bajo las mismas reglas de conductas, sin embargo, uno fue bueno y el otro salió malo.
Lot y su familia.- La Biblia habla de la conducta intachable de Lot, sin embargo, su familia fue un desastre.
David y sus hijos.- Todos fueron criados bajo un mismo ejemplo de conducta, sin em- bargo el mejorcito fue Salomón.
Elí y sus hijos.- Elí era un santo; amonestaba y enseñaba a sus hijos a comportarse, sin embargo sus hijos fueron sumamente malos. Samuel se crió bajo el mismo techo que los hijos de Elí, sin embargo aprendió a vivir una vida santa.
Samuel y sus hijos.- Samuel, un hombre consagradísimo a la obra de Dios, sus hijos hicieron lo malo.
Elías y Eliseo. Eliseo se crió al lado de Elías y fue heredero de la bendición de Elías, porque aprendió lo bueno y lo hizo
Abiam y Asa. 1 Rey. 15.- Abiam fue un rey malo, sin embargo Asa fue bueno .
Asa y Josafat.- Asa fue bueno y su hijo siguió sus pisadas, fue bueno también.

En conclusión, DIOS y solamente DIOS es la solución de todos los problemas físicos, síquicos y espirituales del hombre. Dios es el creador del hombre, y no hay filósofo, ni psicólogo, ni científico que conozca mejor que Dios toda la complejidad de esa gran maquinaria psicofísica llamada HOMBRE.

Esparciré sobre vosotros agua limpia y seréis purificados de todas vuestras impurezas y de todas vuestros ídolos os limpiaré. Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi Espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que guardéis mis preceptos u los pongáis por obra” Ezeq. 36:25-27

Anécdota: “Se dice que en una oportunidad un hombre iba en su auto “Ford T”. Esto cuando comenzaron a salir los primeros autos de combustión interna. Su auto dejó de andar, y cansado de darle manija para hacer arrancar el motor, no había manera. Levantó el capó y no encontró nada. Casi exhausto y desanimado iba a continuar su trayecto a pie, cuando se aparece otro vehículo. El chofer bajó y le preguntó que qué le pasaba. _” Que mi auto no quiere arrancar le contestó”. El hombre se acercó al auto roto, levantó el capó y después de unos segundo mirando y analizando, hizo unos ajustes de cables, etc. y le dijo al hombre: _ “Arranque ahora”. Y cuando le dio el primer manijazo, el auto salió andando como salido de fábrica. ¿Quién es usted? Le preguntó el hombre del auto roto sorprendido”. Su auxiliador le contestó yo soy Henry Ford, el creador de ese auto”.


“¡Cuán grandes son tus obras, Jehová! ¡Muy profundos son tus pensamientos!.

LA DEPRESIÓN

Parte 8.-
LA DEPRESIÓN

LA DEPRESIÓN.-

Como producto de un sinnúmero de causas, son muchas personas: hombres y mujeres, que acuden a los sicólogos para tratarse el problema de la depresión.
“La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes que afecta a 340 millones de personas en el mundo hoy en día. Nadie es inmune a la depresión, afecta a personas de todas las clases sociales, de todos los países y todas los entornos culturales, pero la depresión es una de las enfermedades mentales más tratables. La Organización Mundial de la Salud predice que en el año 2020 la depresión será el tema principal de enfermedad-salud para la gente del mundo en vías de desarrollo, y que para entonces la depresión severa será la segunda causa más grande de muerte y discapacidad.” (Dato tomado de INTERNET, buscador Google).
De las personas que vienen buscando ayuda a nuestras Iglesias, un 80 % vienen sufriendo depresión como efecto de una serie de problemas objetivos y subjetivos que no pueden controlar. Dentro de los creyentes suele darse también problemas depresivos. Quiero decir que ni aún los creyentes se escapan de esta enfermedad. Esta situación nos impele, necesariamente a indagar, y capacitarnos, como consejeros para poder ayudar a todas esas vidas, que, cansados de tratamientos sicológicos y siquiátricos no saben que hacer para dar solución a este flagelo que los avasalla.
“La depresión es un desorden mental que afecta a las personas integralmente. Afecta sus sentimientos, pensamientos y acciones.” (Buscador Google).
Los mismos científicos aseguran que “Las causas de la depresión son complejas y solo parcialmente comprendidas. La mayoría de los médicos aceptan que la depresión es causada por una combinación de factores biológicos (incluyendo genéticos), sociales y psicológicos.” (Google).
La perspectiva de la sicología es muy limitada y oscura. Ellos mismos admiten que las causas de este mal no se ha podido encontrar definitivamente y lo único que pueden hacer es aplicar tratamientos y terapias a base de lo que ellos llaman antidepresivos, que aunque mejoran por un tiempo la persona, no cura. Mas bien la persona se hace dependiente de los fármacos que le suministran afectándoles, a la postre; los efectos colaterales que a veces producen son peores que la misma enfermedad en principio. El punto de partida de ellos para la aplicación del tratamiento se basa en los efectos visibles, actúan o tratan de actuar sobre la conducta para modificarla. Sobre la causa no pueden actuar, pues esta se les escapa de las manos. Ya sea externa o interna.
Ante este panorama tan poco halagador, creo sinceramente que el remedio está en el Evangelio que transforma y cambia la vida. La de adentro, principalmente, y la de afuera. Dios no se entretiene “remozando el edificio”, Dios comienza de la base, descubriendo la causa, combatiendo el mal desde la raíz y dando soluciones efectivas. Cuando ellos dicen que la depresión es un “desorden mental” que afecta toda la personalidad, se van por la tangente y se pierden en un laberinto sin salida. La afectación mental es igual que la afectación emocional y la afectación volitiva que quedan afectadas en la persona. Hay que lanzarse más al fondo, a lo más profundo para encontrar allí la causa.
Cuando hablamos de causa nos referimos a una causa doble que ya estaremos en condiciones de explicar, pero para esto es necesario ir por orden. El siguiente cuadro nos marca el camino por el cual andar.
QUÉ ES

D E P R E S I Ó N

CAUSAS EFECTOS

SOLUCIÓN

1. ¿Qué es la depresión?.- La Biblia nos revela que la depresión es una enfermedad netamente espiritual con efectos visibles y físicos. Tiene sus orígenes en lo profundo del ser de la persona. Es lo que la Biblia describe como “las intimidades del pensamiento y las profundidades del corazón” (Salmo 64:6); el consejo del corazón es como aguas profundas (Prov. 20:5); el corazón es profundo (Prov. 20:27). Es, dentro de esas profundidades, donde se produce la depresión; y donde ningún siquiatra, ni psicólogo ni humano alguno puede llegar, porque solo Dios conoce lo que hay dentro del hombre. (Juan 2:24-25)
“Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón” (Prov. 20:27)
“Él revela lo profundo y escondido, conoce lo que está en tinieblas y con él mora la luz” (Daniel 2:22)
“Porque el Espíritu todo lo escudriña, aún en lo profundo de Dios” 1 Cor.2:10
2. Causas.-
Como enfermedad espiritual afecta toda nuestra personalidad y se manifiesta en trastornos de carácter físico, corporal y orgánico. Teniendo como base esta premisa podemos decir que, en principio, el pecado original, instalado en el corazón del hombre, es la fuente de la depresión. Desde que nuestros primeros padres pecaron se cortó el ”cordón umbilical” entre Dios y el hombre. El alma sufre su apartamiento de Dios. El hombre separado de Dios está, no solo expuesto a las consecuencias desastrosas del pecado, sino que está incapacitado para soportar el peso, el yugo, sus limitaciones; su estado de separación de Dios que afectan su espíritu y alma lo hacen infeliz. La depresión está contenida, potencialmente en todo ser humano. Emerge de las profundidades cuando menos se piensa y sume a la persona en la impotencia e infelicidad.
Los factores externos también pueden afectar nuestro ser y sumirnos en un estado de depresión. Las deudas, las enfermedades, la muerte, los problemas familiares, la falta de trabajo, etc. ¿Quién se ha escapado de estas causas?. La preocupación viene cuando una madre no tiene dinero para comprarle leche a sus hijos, el dolor abate cuando el chico muere, el sufrimiento hace sentir sus efectos cuando vemos la enfermedad terminal y prolongada de un familiar. ¡Una lista se pudiera hacer! Si no se reacciona a tiempo,. Asumiendo la actitud espiritual adecuada, pronto veremos a la persona anulada, tirada al borde del precipicio.
3. Efectos.-
Tristeza, aletargamiento, pesimismo, desesperación, inutilidad, desvalidez, indiferencia, incapacidad para tomar decisiones, falta de voluntad para hacer cosas, problemas para concentrarse, falta de memoria, pérdida del interés en aquello que sentía satisfacción hacerlo, conductas inadecuadas en el trabajo, la escuela, problemas con la familia y amistades, aislamiento, falta de energías, desfallecimiento, poca estima de sí mismo, pesimismo, a veces piensa en matarse, o hacerse daño, aumento del consumo de fármacos, etc.
4. Pasos ilustrativos.- Preocupación, inquietud, afán, ansiedad, desesperación, frustración, depresión.

Preocupación
Inquietud
Afán
Ansiedad
Desesperación
Frustración
Depresión

5. Solución.- En sentido general, la depresión surge cuando la persona pierde su fe en Dios. El hombre se siente solo en la batalla de la vida, los problemas se le vienen arriba y no sabe como manejarlos. Se siente impotente, cunde la desesperación y cae en un estado de vulnerabilidad síquica y emocional. En el creyente, cuando pierde de vista a aquél que dijo: “Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra”. Las tinieblas de la inseguridad opacan la gloria de Dios y todo lo que ve es derrota.

En la experiencia de David podemos captar, en sus diferentes experiencias, el proceso normal de sanidad para su depresión:

1. Cuando convives con gentes inconversas. Salmo 120
>> Esto provocó angustia del alma. V. 1
>> Sintió en su alma “agudas saetas” y “brasas de enebro”. (La lengua mentirosa
y destructora). V. 4
>> Situación prolongada que lo llevó a exclamar: ¡Ay de mi... mucho tiempo ha
morado mi alma con los que aborrecen la paz” v. 6
>> Entabló una guerra frontal con el enemigo. V. 7

Solución : “¿A Jehová clamé....y él me respondió? V. 1

“Cuando ando en medio de la angustia, Tú me vivificas, contra la ira del enemigo, tú extiendes tu mano y me salva tu diestra” Salmo 138:7


2. Cuando eres ignorado de todos.- Salmo 142
“No hay quien quiera conocerme...ni hay quien cuide de mi vida” v. 4
>> Condición desesperante a la cual había descendido su ser..-
“Mi espíritu se angustiaba dentro de mi...” v. 3
>> Sensación de desamparo e inseguridad.-
“No tengo refugio, no hay quien cuide mi vida”. V. 4
>> Estado de aflicción en que se sume el ser cuando se sufre el desprecio.-
“Estoy muy afligido...” v. 6
>> Falta de libertad espiritual. Se sentía preso.-
“Saca mi alma de la cárcel”.- v. 7

Solución.-
>> Clamó y pidió a Dios.-
“Con mi voz clamaré a Jehová, con mi voz pediré a Jehová misericordia” v. 1
“Delante de él expondré mi queja; delante de él manifestaré mi angustia” v.2
>> Reconoció que Él conoce el camino en que andamos. No nos ignora.-
“Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mi tú conocías mi senda” v. 3
“Clamé a ti, Jehová; dije: ¡Tú eres mi esperanza y mi porción en la tierra
de los viviente”. V. 5
>> Apeló a la compañía de los justos.- Es necesario el apoyo de la Iglesia.
“Me rodearán los justos porque tú me serás propicio” v. 7

3. En medio del hambre, la escasees y falta de vivienda.- Salmo 107:1-8
>> En medio de la desorientación y aflicción de no tener paradero fijo.-
“Anduvieron perdidos...sin camino...sin hallar ciudad donde vivir...” v. 4
>> En el desfallecimiento del alma por falta de comida y agua.-
“Hambrientos y sedientos su alma desfallecía en ellos”. V. 5

Solución.- Clamor y alabanza.
“Entonces clamaron a Jehová en su angustia y los liberó de todas sus
aflicciones” v. 6
“¡Alaben la misericordia de Jehová y sus maravillas con los hijos de los
hombres” v. 21

Resultados.-
“Los libró de sus aflicciones...Los dirigió por camino derecho para que
llegaran a ciudad habitable...” vs. 6-7
“Sació al alma menesterosa y llenó de bien al alma hambrienta”. V. 9


4. En medio de un proceso de enfermedad.- Salmo 6
“Ten misericordia de mi porque estoy enfermo; sáname, Jehová, porque mis
huesos se estremecen”. V. 1
>> La enfermedad, aunque es una enfermedad física produce sufrimiento. Produce
turbación del alma.-
“Mi alma está muy turbada; y tu Jehová, ¿hasta cuando?. V. 3
>> Esta perturbación espiritual, lo había llevado a pensar en la muerte.-
“¡Sálvame por tu misericordia, porque en la muerte no hay memoria de ti
y en el Seol, ¿quién te alabará? Vs. 4-5
>> El estado depresivo trajo efectos secundarios. (Gemidos y llantos, desgaste).-
“Me he consumido de gemir; todas las noches inundo de llanto mi lecho,
riego mi cama con lágrimas” v. 6
“Mis ojos están gastados de sufrir, se han envejecido a causa de mis
angustiadores” v. 7

Solución:
>> Volverse a Dios para recibir liberación.-
“Vuélvete, Jehová, libera mi alma”. V. 4
>> Rogar o orar a Dios.-
“Jehová ha oído la voz de mi lloro”. V. 8
“Jehová ha oído mi ruego; has recibido Jehová mi oración”. V. 9
>> Confesar por fe la victoria.- v. 9

5. Cuando el pecado nos golpea y nuestra conciencia nos acusa.- Salmo 51 y 32
Sin ejemplos típicos de los efectos espirituales del pecado en la vida de
creyente que peca contra Dios:
>> Causa: pecado.-
“Contra ti solo he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos” v.4
>> Consecuencias: Estado de depresión producto del trato de Dios.-
“Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día, porque
de día y de noche se agravó sobre mi tu mano; se volvió mi verdor en
sequedades de verano”. Sal. 32:3-4

Solución.-
>> Confesión de pecado a Dios.-
“Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad. Dije: ‘Confesaré mis rebe-
liones a Jehová y tu perdonaste la maldad de mi pecado’. Sal. 32:5
>> Cambio y transformación de corazón.- (Este es el comienzo de la liberación en la vida de
la persona. Por regla general, cuando la persona confiesa y se arrepiente de sus pecados, allí
termina el estado depresivo y la carga se va. La obra que Dios hace en el hombre es de adentro para afuera, cambia el corazón pecaminoso del hombre y produce un nuevo nacimiento).
“¡Crea en mi, Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de
mi. No me eches de delante de ti y no quites de mi tu Santo Espíritu.
Devuélveme el gozo de tu salvación y espíritu noble me sustente”.
Salmo 51:10:12

Estos ejemplos de la Palabra son suficientes para revelarnos cual es la perspectiva divina en relación a las causa y solución de la depresión. En el Salmo 62 se resume todo lo dicho:


Perspectiva bíblica: Salmo 62 Expresión clave: “En Dios solamente...”
1. Acudir primeramente a la fuente de la solución de la causa del mal. Vs. 1-2 (Como el enfermo que acude al doctor para la cura de su mal. Este solo siente efectos, el médico conoce el mal y ataca el mal).
“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y las demás cosas serán añadidas”. (Mateo 6:33)

“De él viene mi salvación...” v. 1 “Solamente él...” v. 2
2. La Palabra revela la causa en la magnitud de la naturaleza de la depresión . Vs. 3-4. En este caso la persecución y el acose de los enemigos, quienes trataban de destronarlo y destruirlo sumieron a David en un pozo depresivo agudo.
3. Reconocimiento de la Fuente (Dios y Su Palabra) como medio de solución. Vs. 6-7
“En Dios reposa mi alma”. V. 5; “De él viene mi esperanza” v. 5; “En Dios está mi
salvación”. V. 7; “Solamente él es mi roca y mi salvación, es mi refugio, no
resbalaré”. V. 6; “En Dios está mi salvación y mi gloria” v. 7; “En Dios está mi roca
fuerte y mi refugio”
4. Eliminación de los factores contribuyentes a la depresión. Vs. 9-10
Quitar la confianza en los hombres. V. 9; No confiar en la violencia, ni en la
vanidad de los malos actos, no poner el corazón en las riquezas v. 10
5. Testimonio resaltando y dando gloria a la Fuente de la solución: Dios. Vs. 11-12
“na vez habló Dios y dos veces he oído esto: que de Dios es el poder, y tuya,
Señor, es la misericordia, pues tu pagas a cada uno conforme a su obra”.

Un estado de gozo y alegría vienen a reinar en el corazón de la persona que recibe el impacto del poder Dios en su vida y viene a convertirse en un testimonio viviente que trae gloria y honra a Dios.

“¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mi? Espera en Dios, porque aún he de alabarlo, salvación mía y Dios mío” Salmo 42:11

Archivo