domingo, 21 de septiembre de 2008

LA CONDUCTA

Parte 7.-

1. La conducta: ¿Qué es?.- La conducta es el modo de comportarse o dirigirse una persona. La manifestación de la conducta del ser humano es muy compleja ya que esta está sujeta a una serie de factores psicofisiológicos, de temperamentos, de carácter, aunado a factores externos como la crianza hogareña, la influencia en la escuela, la Iglesia, la calle, los libros, los medios de comunicación masivas, el concepto de los valores morales que le son enseñados, etc.
¿Quién establece las reglas de conducta para el hombre?.- La respuesta a esta pregunta es de crucial importancia, porque de ella depende qué principios vamos a establecer para calibrar la conducta humana. A causa del pecado, de la lejanía del hombre de los preceptos divinos, cada cultura se ha hecho sus propios patrones de conducta. Reduciéndolo mas, podemos decir que cada persona tiene sus propios conceptos y esos conceptos morales, sociales, quizás políticos, etc. determinan su peculiar manera de comportarse. Mi conducta personal vendría a chocar con la de mi vecino, con los de otras ciudades o naciones que visito, que también se han forjado sus propios lineamientos de conducta. Lo que es bueno en un lugar, es malo en otro. Lo que yo creo correcto, para otros es incorrecto, las palabras y expresiones que utilizo en mi país, pueden ser chocantes en otro.
Todo esto nos lleva a pensar, que el hombre, en su condición pecaminosa no aporta lo suficiente para establecer reglas fijas e invariables de valores éticos de aplicación universal que traigan pleno bienestar. Aún, cuando ellos estableciesen un código de conducta excelente, si se traslada a los trastornos de conducta que se manifiestan en actos agresivos, violentos, peligrosos a la moral, la integridad física de los demás, entonces nos damos cuenta de cuan limitada está la ciencia, la sicología, la pedagogía, etc. para modificar y sanar a este tipo de personas.
Nosotros creemos que, el único capaz de establecer y brindarle al hombre el modelo correcto es Dios en su Palabra Eterna y poderosa: LA BIBLIA.

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos; y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” Heb. 4:12
Pero la Biblia tiene un punto de partida muy diferente al punto de partida de los sicólogos. La sicología analiza la conducta partiendo de la manifestación objetiva de esta. Coloca su vista y analiza las características de los actos de la persona y de todos los factores objetivos de manifestación de la manera de ser de una persona. Después que aúna datos suficientes llegan a una conclusión hipotética para aplicar la terapia que ellos creen oportuna.. Por decirlo así, tratan de podar el árbol para que salgan nuevos brotes. Pero de lo que no se dan cuenta ellos que esos brotes salen del mismo tronco y se alimenta de la misma raíz que las ramas podadas, por lo cual el efecto de la terapia dura poco.

A modo de ilustración, en una de mis visitas pastorales, el esposo de la hermana de la Iglesia, me invitó para ver la quintita que tenía en el patio de la casa. Me llamó la atención hacia un naranjo que estaba mustio, casi sin hojas y muy podado. Me dijo: “pastor, no sé que hacer con este naranjo; se está secando y aunque le echo abono, agua, lo podo y ya no que hacer con él, sigue en las misma condiciones, o peor...
Me acerqué al naranjo y me di cuenta que desde abajo, desde la raíz, había como un pequeño túnel hecho de tierra mimetizada con el tronco del árbol, rompí parte del túnel y por dentro iban venían cualquier cantidad de hormigas. Sin ser vista del exterior, subían y bajaban llevando pedacitos de hojas hasta el hormiguero que justo estaba en la raíz.
Le llamé la atención y le dije: “Hermano, el problema no está en las ramas, está en la raíz”. Escarbamos y... efectivamente allí estaba el problema. Fumigó en varias ocasiones hasta exterminar el hormiguero, le dio condiciones nuevamente a la tierra y al mes no se conocía la planta. Nuevos brotes hermosos, verdes y fuertes habían salido. Estaba demás los métodos externos.

La sicología se entretiene y entretiene “dándole tratamiento a las ramas”, pero sin resultados. La Biblia va a la raíz; descubre el pecado y da solución efectiva y permanente al mal del hombre. Ataca el mal en su misma guarida. La Biblia revela el por qué el hombre es como es. Veamos lo que ella nos dice:

La conducta del hombre sin Dios es producto del Pecado Oseas 4:7-10
Las obras y hechos revelan el tipo de conducta de la persona Prov. 20:1
Las obras son el resultado del tipo de conducta que lleva una persona. Oseas 4:9; Sant. 3:13
La conducta no es estática es modificable e influenciable, no por métodos sicológicos sino:
---- Por la Palabra de Dios 2 Tim 3:10
---- Por el conocimiento de Dios. Oseas 4:4-6; Gálatas 1:10-13; Ezeq. 36:27
---- Por la influencia de otros. Hebreos 13:7
---- Influye para la salvación de otros. 1 Pedro 3:1-2
---- Contrarresta las calumnia que se levantan contra los hijos de Dios. 1 Pedro 3:16

2. Naturaleza: La conducta influye en la formación del carácter de la persona:

David se condujo con prudencia. 1 Samuel 6:5
Los ancianos de Israel aconsejaron a Roboam a conducirse humanamente. 2 Crón. 10:7
la conducta y lleva a la vida. Prov. 10:19
La buena conducta es digna de imitar. Filp. 3:17; 1 Tes 4:1
La honradez es producto de una buena conducta. 1 Tes. 4:12
Nos hace comportarnos correctamente en la casa de Dios. 1 Tim. 3:15
Conducirnos bien en todo tiempo. Heb. 3:18; 1 Pedro 1:17
Se manifiesta en la capacidad de ayuda a los creyentes. 3ra. Juan 5

La sola influencia humana de la conducta no lleva a la persona a cambiar su comportamiento. En la Biblia tenemos muchos ejemplos de hijos que tuvieron padres buenos y ellos fueron malos. Otros que tenían padres malos y los hijos fueron muy buenos. No quiere decir esto que le restemos importancia a la influencia de una buena conducta, sino que esa conducta buena tiene que tener el respaldo de una vida transformada por Dios y dependiente de la obra del Espíritu Santo en el corazón de la persona a la cual influenciamos.

Ejemplos negativos y positivos:

Caín y Abel. – Fueron criados los dos bajo las mismas reglas de conductas, sin embargo, uno fue bueno y el otro salió malo.
Lot y su familia.- La Biblia habla de la conducta intachable de Lot, sin embargo, su familia fue un desastre.
David y sus hijos.- Todos fueron criados bajo un mismo ejemplo de conducta, sin em- bargo el mejorcito fue Salomón.
Elí y sus hijos.- Elí era un santo; amonestaba y enseñaba a sus hijos a comportarse, sin embargo sus hijos fueron sumamente malos. Samuel se crió bajo el mismo techo que los hijos de Elí, sin embargo aprendió a vivir una vida santa.
Samuel y sus hijos.- Samuel, un hombre consagradísimo a la obra de Dios, sus hijos hicieron lo malo.
Elías y Eliseo. Eliseo se crió al lado de Elías y fue heredero de la bendición de Elías, porque aprendió lo bueno y lo hizo
Abiam y Asa. 1 Rey. 15.- Abiam fue un rey malo, sin embargo Asa fue bueno .
Asa y Josafat.- Asa fue bueno y su hijo siguió sus pisadas, fue bueno también.

En conclusión, DIOS y solamente DIOS es la solución de todos los problemas físicos, síquicos y espirituales del hombre. Dios es el creador del hombre, y no hay filósofo, ni psicólogo, ni científico que conozca mejor que Dios toda la complejidad de esa gran maquinaria psicofísica llamada HOMBRE.

Esparciré sobre vosotros agua limpia y seréis purificados de todas vuestras impurezas y de todas vuestros ídolos os limpiaré. Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi Espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que guardéis mis preceptos u los pongáis por obra” Ezeq. 36:25-27

Anécdota: “Se dice que en una oportunidad un hombre iba en su auto “Ford T”. Esto cuando comenzaron a salir los primeros autos de combustión interna. Su auto dejó de andar, y cansado de darle manija para hacer arrancar el motor, no había manera. Levantó el capó y no encontró nada. Casi exhausto y desanimado iba a continuar su trayecto a pie, cuando se aparece otro vehículo. El chofer bajó y le preguntó que qué le pasaba. _” Que mi auto no quiere arrancar le contestó”. El hombre se acercó al auto roto, levantó el capó y después de unos segundo mirando y analizando, hizo unos ajustes de cables, etc. y le dijo al hombre: _ “Arranque ahora”. Y cuando le dio el primer manijazo, el auto salió andando como salido de fábrica. ¿Quién es usted? Le preguntó el hombre del auto roto sorprendido”. Su auxiliador le contestó yo soy Henry Ford, el creador de ese auto”.


“¡Cuán grandes son tus obras, Jehová! ¡Muy profundos son tus pensamientos!.

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