domingo, 21 de septiembre de 2008

LA CONSEJERÍA EN LA IGLESIA LOCAL

Parte 9.-

“Estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad y rebosantes de todo conocimiento, de tal manera que podéis aconsejaros unos a otros.” Romanos 15:14

El ministerio de aconsejamiento dentro de la Iglesia Local es de gran importancia para el desarrollo y crecimiento sano de la Iglesia, por lo cual, para su ejercicio, los creyentes que van a realizarlos tienen que estar enseñados, desarrollados y sanos. Un consejero “enfermo”, enferma a otros.
Ese ministerio abarca, tanto a creyentes como a inconversos, dando oportunidad a la consejería para convertirse en un instrumento eficaz para ayudar a tantos hermano necesitados de apoyo, como también a tantas gentes defraudadas que vienen a la Iglesia como último recurso para la solución de los males..
La consejería dentro del marco de la Iglesia Local, no es verdaderamente consejería si no lleva implícito el factor evangelizador. Si pierde de vista al pecador detrás de sus problemas y no ve detrás de sus males el problema mayor a resolver, EL PROBLEMA DEL PECADO, toda labor que se haga al respeto se convierte en una consulta vana, vacía y sin vida.
Con una visión correcta, este ministerio puede proyectarse de una forma eficaz para alcanzar las almas para Cristo. ¿Por qué entonces la consejería es un método efectivo para evangelizar las almas? . Hay tres razones importantes:

1. R A Z O N E S:

A) Da la oportunidad de tratar de una forma personalizada al necesitado.- Una persona en
conflictos es como un enfermo físico que necesita la asistencia del médico para resolver su situación personal urgente. En este caso el consejero se convierte , por así decirlo, en el médico espiritual que tendrá en cuenta, sobre todas las cosas, la razón principal de su “paciente”: el pecado que lo separa de Dios. Todo tipo de consejo que se les dé, por muy acertadas y eficaces que pudieran ser las soluciones, si el consejero pierde la necesidad primordial del alma, habrá perdido, lamentablemente su tiempo. Lo mas probable es que esa persona vuelva a caer presa de sus situaciones o aún peores. En la mayoría de los casos, muchos problemas de las gentes, se han eliminado, o han sido atenuados cuando se ha llevado a la persona a un encuentro personal con Cristo. Para esto es necesario que el consejero conozca la forma de presentar el mensaje de salvación a esa vida para que sea salva. Ocurrido esto, es que podemos decir que la consejería tuvo un éxito completo.

B. Las personas en problemas son más susceptibles y son más abiertos a recibir el mensaje del evangelio.- Cuando ellos entienden que Jesucristo es la solución y que dentro de la comunidad cristiana tienen un lugar; cuando se sienten amados y considerados por sus hermanos espirituales y que no hay otro lugar mejor que la Iglesia, ellos abren el corazón a Dios. En medio de su problema el mensaje libertador llega, y cuando experimentan la realidad de su poder, se dan con todo para el Señor.

C. A las personas que se convierten se les puede realizar una labor de seguimiento y discipulado.- Como se dice vulgarmente, “se matan dos pájaros de un solo tiro”.
Como al aconsejado se recomienda que se les “marque el paso” por cierto tiempo, esta es la oportunidad para hacer provisión de una Biblia y material de estudio para que puedan profundizar en la vida cristiana por medio de un proceso de discipulado. O sea, la obra evangelizadora, a través del consejero prosigue hasta ver al “niño” caminando por sus propios pies.

2. LA RESPONSABILIDAD DEL CONSEJERO DENTRO DE LA IGLESIA LOCAL.

Por el tipo de trabajo que realiza el consejero, puede decirse que realiza un ministerio de tipo pastoral. De aquí la gran responsabilidad que tiene delante de Dios y la Iglesia; su trabajo no solo es guiar y ayudar a personas a encontrar soluciones presentes y transitorias sino la solución eterna.

En las manos del consejero está el guiar o descarriar; mejorar o empeorar; debilitar, fortalecer; sanar o matar. La Iglesia, y sobre todo Dios, espera de parte del consejero dedicación, interés, amor y comprensión. Una cosa muy importante es que el consejero tiene la responsabilidad de trabajar en unidad. Esto tiene dos aspectos: Primeramente en relación directa con el Pastor y en segundo en relación directa con el grupo de consejeros o comisión de consejería de la Iglesia.

A. En relación al aconsejado. La consejería ayuda a la perfección y santifi-cación del creyente.-
El consejero le ayuda a detectar fallas, errores de carácter y conducta las cuales atentan contra la vida espiritual; el consejero les enseña los principios de ética y moral cristianas que ayudan a la perfección del nuevo convertido y por medio de la oración y el estudio de la Palabra ayuda a fortalecer la vida cristiana y moldear el carácter del aconsejado.
B. Con relación al Pastor. el consejero tiene que entender que su trabajo está supeditado a la dirección pastoral. Tiene la responsabilidad de hacer un vínculo entre el aconsejado y el Pastor. El consejero es un punto de contacto, y aunque él siga relacionándose con la persona, cuando él termina su trabajo, ya debió haber preparado condiciones para el vínculo de la “oveja” con su Pastor. Esta posición ayudará al Pastor a realizar su trabajo pastoral con la oveja.

C. Con respecto al grupo de consejeros, es aconsejable que
eventualmente tengan reuniones de consejería y dentro del grupo discutan todo lo relacionado a su trabajo y puedan pedir orientación relativo a situaciones especificas que se hayan presentado. Recuerde que usted, como consejero, pertenece al Cuerpo, y está sujeto al ministerio de la Iglesia. Usted tiene la responsabilidad de mantener la unidad del Cuerpo por medio de la labor efectiva dentro de la Iglesia Local.

3. NIVELES DE CONSEJERÍA DENTRO DE LA IGLESIA LOCAL.

Los deferentes niveles en la consejería se establecen por la variedad y diferencias que caracterizan, especialmente, al aconsejado: edad, estrato social, cultura, situación económica, etc. Todas estas diferencias, hacen que los problemas tomen diferentes formas y matices que hay que tener en cuenta a la hora de aconsejar. Aún, el mismo problema que pudiera presentársele a un adolescente y a un adulto, no pueden tratarse ni enfocarse de la misma forma y lo más probables es que no tengan la misma solución. De esto se desprende la necesidad de que haya consejeros especializados en las diferentes edades y a la vez especializados en el conocimiento de la problemática especial que se le presentan a las personas de diferentes edades, de diferentes extracciones, de diferentes posiciones.

Por regla general los consejeros muestran cierta inclinación para cierto tipo de edades y para cierto tipo de condiciones que lo capacitan para realizar una mejor labor más efectiva. Esto debe motivar al consejero a estudiar las diferentes características esa edad o condición (matrimonios, novios, familias, grupos especiales: drogadictos, prostitutas, alcohólicos, etc.) y asesorarse con aquellos que tienen más experiencia o con la persona que está al frente del grupo de consejeros (que debe ser una persona responsable y capacitada) que a la vez hiciera de maestro y guía de consejeros. En este punto es muy importante la asesoría del Pastor y su presencia en las reuniones de consejeros.

F I N
MINISTERIO LUZ Y VERDAD,
llega en esta forma a la Iglesia Local para su edificación.
Este estudio fue confeccionado por Luis E. Llanes
E-mail:
luzyverdadmadryn@yahoo.com.ar
luisellanes@hotmail.com

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